En medio del árido paisaje de Pahrump, a una hora de Las Vegas, la veterinaria cubana Yaileny Selema ha convertido su hogar en un santuario para animales rescatados del abandono y la enfermedad.
Second Chance Farm ofrece una segunda oportunidad a caballos, burros, chivos, cerdos, vacas, perros, gatos y hasta tortugas, todos salvados de entornos de maltrato o condiciones médicas graves.
"Todos los animales que están conmigo llegaron porque fueron abandonados o porque estaban enfermos", explica la joven veterinaria, que sostiene este proyecto de forma totalmente autofinanciada junto a su pareja, también cubano.
Ambos trabajan a tiempo completo para costear el cuidado de más de 30 animales, sin recibir ningún tipo de ganancia a cambio.
Desde hace ocho años, Yaileny dedica sus días al rescate y la rehabilitación, apoyada por una comunidad fiel que sigue su labor en redes sociales.
En ocasiones, los animales recuperados son entregados en adopción responsable, pero muchos otros permanecen en el santuario debido a su edad avanzada o condiciones de salud crónicas.
“Este es un refugio de amor, no de comercio”, asegura. Su historia ha tocado a miles de personas en todo el mundo, especialmente a otros cubanos, quienes encuentran en ella inspiración, orgullo y esperanza.
Desde Nevada, esta cubana demuestra que proteger a los más vulnerables también es una forma de construir un mundo mejor.
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