Un robo a plena luz del día fue captado en video este miércoles en el municipio Playa, en La Habana, donde un individuo se introdujo en una vivienda y sustrajo varios artículos sin que nadie pudiera detenerlo.
La denuncia fue publicada en redes sociales por Manuel Barrios, quien compartió imágenes del hecho ocurrido alrededor de las 6:45 p.m. en la intersección de 11 y 78, cerca del parque de 13.

“¡Robo a plena luz del día, así están las cosas mi gente!”, escribió Barrios en su publicación. Según su testimonio, el ladrón se movía con naturalidad por la zona, y no le importó que hubiera personas en la vivienda al momento del robo.
En los videos puede verse a un sujeto con el rostro semicubierto por una camiseta, merodeando frente a la casa antes de escalar una puerta o muro para entrar. Luego, se le observa saliendo con una caja grande y otro paquete, en los que presuntamente transportaba un ventilador marca Vevor y una atornilladora DeWalt.
Barrios indicó que el sujeto se dirigió por calle 11 hacia el parque y cree que debe vivir cerca, por lo que pidió ayuda ciudadana para identificarlo. “Compartan, mañana pueden ser ustedes, debemos parar a estos rateros”, advirtió.
El caso se suma a una creciente ola de denuncias en la capital, donde vecinos reportan robos a viviendas, motos, y comercios a plena luz del día, en un contexto de deterioro económico y escasa respuesta policial.
Varios sucesos recientes reflejan el nivel de sofisticación y osadía alcanzado por la delincuencia en Cuba, especialmente en La Habana, en un clima marcado por la crisis económica y el deterioro institucional.
En una bodega de la capital, una trabajadora fue golpeada violentamente durante un asalto, lo que generó alarma en la comunidad ante la brutalidad del ataque y la falta de respuesta oportuna de las autoridades.
A este hecho se suma un robo dentro de un taxi que transportaba pasajeros desde el aeropuerto José Martí, donde uno de los viajeros se apropió de un bulto ajeno durante el trayecto.
El método empleado muestra cómo los delincuentes aprovechan los espacios de tránsito y confianza para ejecutar sus delitos sin levantar sospechas.
En Marianao, un transportista denunció haber sido víctima de un robo mediante engaño. Dos individuos, que se hicieron pasar por clientes, lo condujeron hasta una supuesta vivienda donde debían recoger mercancías y, aprovechando que descendió del vehículo, se apropiaron de su triciclo.
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