La Aduana General de la República de Cuba generó sorpresa tras publicar una oferta de empleo redactada íntegramente en inglés, un hecho poco común en las comunicaciones oficiales del régimen.
La convocatoria, destinada a atraer personal para fortalecer el control fronterizo y aduanero, fue difundida a través de su página web y está colgada en el portal desde abril de este año.
La publicación busca perfiles profesionales con experiencia para trabajar en las unidades de la Aduana en La Habana en los siguientes puestos: Subdirector y Jefe del Departamento de Ciberseguridad de la Dirección de Tecnologías e Infocomunicaciones del Órgano Central, Agente de Aduanas, especialistas y técnicos informáticos, gestión económica, contables, recursos humanos, asesores jurídicos, auditores, especialistas en suministro técnico de material, profesores para la escuela de aduanas, etc.

De acuerdo con el anuncio, se ofrecerá un pago por eficiencia cada dos meses. La página indica que, para conocer el salario devengado para cada puesto, hay que acceder a la aplicación Trabajar en Cuba, presuntamente disponible en www.apeklis.cu.
Sin embargo, fue imposible hallar el sitio de la aplicación en la referida web, por lo cual se desconoce el pago para los cargos.
La Aduana de Cuba no ha emitido hasta el momento un comunicado oficial aclarando las razones detrás de la publicación en inglés, que al parecer está traducida automáticamente en algún sitio, por los errores que presenta y la torpeza en la traducción de algunos términos.
Por ejemplo, al final de la página se precisa que habrá transporte para trabajadores en las rutas de Marianao, Playa, La Lisa; Alamar, El Cotorro y Reparto Eléctrico. El traductor, en vez de dejar el nombre del municipio Cotorro en español, escribió 'Parrot' (la palabra correspondiente en inglés para 'cotorra').
Varias ofertas de empleo han generado polémica en Cuba en meses pasados. Una de ellas, del CIMEX en Guantánamo, fue calificada de discriminatoria y sexista, por asignar empleos en función del sexo y excluir a personas mayores de 45 años sin justificación legal o ética.
La discriminación por edad excluye a personas mayores de 45 años de oportunidades laborales, lo que genera un rechazo generalizado entre quienes se sienten marginados por un sistema que impone barreras arbitrarias.
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