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Este fin de semana, un joven de unos 19 o 20 años, identificado como Roger Vargas Cárdenas, murió apuñalado durante un asalto en el municipio de Contramaestre, en Santiago de Cuba.
El trágico suceso ocurrió cuando el muchacho regresaba de una fiesta en horas de la noche y fue interceptado por los delincuentes para robarle.
Según el portal noticioso La Tijera, los ladrones lo atacaron para robarle el teléfono celular. La víctima no resistió las heridas y falleció poco después del ataque.
El reportero de sucesos, Niover Licea, precisó que el joven murió como consecuencia de dos puñaladas y que el crimen ocurrió frente a la oficina de ETECSA en Contramaestre.
“Se comenta que fueron tres individuos de unos 17 años, es decir, menores de edad”, indicó Licea, quien aseveró que el motivo del crimen fue robar el teléfono celular que portaba la novia del joven.
Vecinos y amigos cercanos a Vargas expresaron su dolor e indignación en redes sociales, destacando que era un joven trabajador y alegre, lleno de sueños.
"Excelente niño, vecino, nada de maldad, trabajador, y su familia excelente. Qué tristeza me ha dado esta pérdida. Solo pienso en su papá Ignacito."
La noticia generó una ola de indignación y tristeza entre familiares, amigos, vecinos y ciudadanos de toda Cuba, quienes han alzado sus voces en redes para exigir justicia y condenar la creciente violencia que azota al país.
“Roger no merecía este final”, escribió otro amigo cercano.
“Qué tristeza, un niño muy bueno, tranquilo. Me duele mucho esta noticia de mi pueblo, cerca de mi casa. Que se haga justicia”; “Contramaestre llora por la pérdida injustificada de un niño con excelente conducta. No existen palabras de consuelo para esa familia. Pedimos justicia con mano dura”; “Contramaestre fue uno de los pueblos más tranquilos y seguros del país. Esto ya es una enfermedad incurable, y al sistema político corrupto solo le interesan sus ganancias”; fueron algunos comentarios.
La mayoría ha pedido mano dura, pena de muerte o justicia ejemplar para los asesinos.
El sentimiento general es que la vida humana en Cuba ha perdido valor ante la impunidad de los delincuentes. Cada vez son más frecuentes los reportes de robos violentos, agresiones y homicidios en las calles del país.
Muchas personas consideran que el Estado ha perdido el control de la seguridad ciudadana, permitiendo que menores armados circulen impunemente por las calles.
“Pena de muerte. Sabían lo que hacían. No fue un accidente, fue un asesinato”; “Aquí hace falta un Bukele”; “Eso es para que los padres tomen su venganza y maten al que mató a su hijo. No veo otra solución”; fueron otras opiniones.
El rostro de la víctima
Roger Vargas no era un delincuente. Era un joven como tantos otros: alegre, familiar, con ilusiones y metas. Vivía en la calle 15 del reparto Lumumba y estaba acompañado por su novia al momento del crimen.
Su muerte ha dejado un vacío inmenso no solo en su familia, sino también entre sus compañeros de universidad, amigos de la infancia y vecinos.
“El grupo necesita ir a despedirse de él. Era nuestro amigo”; “Yo conozco a los padres y están desechos. Acompaño a la familia en su dolor”;
“Un gran muchacho que dejó un vacío en muchas personas”; “Lo recordaremos por su nobleza y sonrisa. Pido justicia para que su muerte no quede impune”, testimoniaron otras personas que lo conocieron.
ACTUALIZACIÓN:
Un adolescente de 17 años fue capturado por el crimen. De acuerdo con información divulgada por el perfil oficialista Héroes del Moncada, el crimen fue resultado de una riña personal entre ambos jóvenes, quienes se conocían previamente.
La fuente oficialista, no hizo mención de que el robo de un celular fuera el motivo el crimen.
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