Desde la comodidad de su cama y enfundada en una bata blanca, la influencer cubana conocida como La Cintumbare ha vuelto a sacudir las redes sociales con uno de sus característicos despliegues de irreverencia y ostentación.
“Oye, cómo les va hablando de mí. ¿Les va bien? Ah, a mí me va mejor”, soltó entre carcajadas mientras mostraba gruesos fajos de billetes y con una cartera sobre sus piernas que muchos se preguntan si es una verdadera Louis Vuitton.
Sin detenerse en críticas ni cuestionamientos, lanzó un mensaje directo a sus detractores y un saludo especial al presidente de Estados Unidos.
“Oye, salúdenme a Donald Trump, dile que lo quiero mucho, que nos vemos pronto, cuando se vaya voy a dentro”, dijo mientras mandaba un beso a la cámara, dedicado expresamente al mandatario norteamericano.
Aunque fue deportada a Cuba hace unos meses, La Cintumbare no muestra ni una pizca de nostalgia por su vida fuera de la isla. Todo lo contrario: se ha dedicado a presumir en sus redes de la buena vida que, según afirma, lleva actualmente en Cuba.
Con su estilo desinhibido y desafiante, ha logrado mantenerse en el centro de la conversación digital, generando debate y atrayendo la atención de miles de seguidores.
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