Un vuelo comercial de Delta Air Lines con destino a Fort Lauderdale tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia la mañana de este lunes, luego de que una batería personal se incendiara en pleno vuelo, generando pánico entre los pasajeros y obligando a la tripulación a desviar la aeronave al Aeropuerto Internacional del Suroeste de Florida, en Fort Myers.
El Boeing 757-200, que transportaba a 185 pasajeros y seis tripulantes, despegó de Atlanta a las 7:00 a.m. con rumbo al sur de Florida, pero menos de dos horas después fue obligado a aterrizar de emergencia debido al humo provocado por la combustión del dispositivo electrónico, informó Gulf Coast News.
Según Delta, los auxiliares de vuelo lograron sofocar rápidamente el fuego, aparentemente originado por una batería de litio perteneciente a uno de los pasajeros. Aunque el incendio fue controlado a bordo, el humo persistente dentro de la cabina motivó la decisión de aterrizar antes de llegar al destino original.
“Los auxiliares de vuelo trabajaron rápidamente para extinguir una probable batería personal en llamas perteneciente a un cliente, mientras los pilotos seguían los procedimientos para desviar el vuelo de forma segura”, declaró un portavoz de la aerolínea.
Las autoridades confirmaron que no se reportaron heridos, y que el avión pudo retomar su ruta más tarde ese mismo día. La aerolínea está colaborando con los pasajeros para asegurar que todos lleguen a su destino final sin mayores contratiempos.
Riesgo latente en los vuelos: las baterías personales
Aunque las baterías de litio son comunes en la mayoría de los dispositivos personales como teléfonos, laptops o cargadores portátiles, representan un peligro en entornos controlados como los aviones.
En Estados Unidos, se permite llevar dispositivos con baterías de litio en el equipaje de mano, pero las baterías sueltas o de repuesto están estrictamente reguladas por la Administración Federal de Aviación (FAA), debido al riesgo de incendios espontáneos.
Los aviones comerciales están equipados con bolsas de contención térmica precisamente para estos escenarios, y el entrenamiento de las tripulaciones está diseñado para actuar con rapidez en estos casos.
Este incidente se suma a una serie de eventos recientes relacionados con fallos técnicos en vuelos comerciales de Delta. Apenas un día antes, un Airbus A330-300 que volaba de Madrid a Nueva York también tuvo que desviarse de emergencia a las Islas Azores debido a una falla en uno de sus motores, dejando a los pasajeros varados durante más de un día, mencionó FOX 5 Atlanta.
“Agradecemos el rápido trabajo de nuestra tripulación y pedimos disculpas por el retraso a nuestros clientes”, concluyó Delta en su comunicado.
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