La doctora Carola Salas, directora del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI) de la Universidad de La Habana, se ha vuelto viral en redes sociales tras su contundente intervención en el programa oficialista "Cuadrando la Caja", transmitido por la televisión nacional.
En una exposición inusualmente directa para el espacio estatal, Salas urgió al gobierno cubano a tomar decisiones inmediatas para enfrentar la grave crisis que atraviesa el país.
"El pueblo está sufriendo", afirmó con énfasis, en lo que muchos interpretaron como una crítica abierta a la inacción del régimen.
La economista destacó que Cuba enfrenta un contexto "extremadamente complicado", con una economía debilitada, falta de liquidez y grandes obstáculos para acceder a financiamiento internacional.
Expresó que es urgente buscar la inversión extranjera por diferente vías, pero que el país arrastra problemas financieros durante décadas que han afectado su credibilidad.
Advirtió que las agencias evaluadoras de riesgo sitúan al país en una categoría de riesgo C, lo que implica que está a punto del impago.
"Eso es fatal para los inversores extranjeros, que no quieran colocar su dinero en el país porque es tremendamente riesgosa la capacidad de pago", señaló.
Acerca del tema, Salas subrayó la urgencia de atraer inversión extranjera directa, facilitando el proceso, diseñando una política de incentivos fiscales, financieros, monetarios (de tipo de cambio), y eliminando las trabas que existen.
"Los inversores extranjeros en Cuba enfrentan una serie de riesgos que hay que asumir", recalcó. "Hay que darles señales positivas, y eso se logra en buena medida con un correcto manejo de la deuda externa y del pago de dicha deuda".
Salas sostuvo que para lograr todo eso es fundamental solucionar el tema de la producción: es imprescindible producir y exportar.
"Los problemas no se resuelven poniendo trabas, ni límites, o topando precios; los problemas de la inflación se resuelven aumentando la producción y la oferta. Esa es la dinámica del mercado", explicó.
"Son temas medulares que el país debe resolver porque además de que no hay tiempo, el pueblo cubano está sufriendo", subrayó.
Uno de los llamados más significativos de su discurso fue la necesidad de "liberar las fuerzas productivas", una frase que, en el contexto cubano, implica reducir controles estatales sobre la economía y permitir mayor protagonismo a los actores productivos.
También planteó que el Estado debe crear condiciones favorables para los trabajadores, quienes -según dijo- deben sentir que sus esfuerzos generan resultados tangibles y mejoras reales en sus vidas.
"Hay que hacerlo ya", sentenció la economista al finalizar su intervención, con un llamado directo a los tomadores de decisiones.
Su discurso, alejado del lenguaje triunfalista habitual, resonó rápidamente en redes sociales dentro y fuera de la Isla, donde fue compartido por cientos de usuarios como una muestra de la creciente presión para que el gobierno cubano adopte medidas estructurales ante la prolongada crisis.
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