Poeta cubano: «Fui un pionero ejemplar y me volvieron la herida sin país... lejano... loco»

El poeta cubano Poe Cid (Jorge García Prieto) publicó un poema de décimas endecasílabas que retrata líricamente la destrucción espiritual del régimen sobre su generación. Sus versos interpelan al poder con preguntas sobre represión, listas negras y exilio interior. El texto aparece en medio de la peor crisis energética y económica de Cuba en décadas.



Jorge García Prieto (Poe Cid) © FB/Poe Cid
Jorge García Prieto (Poe Cid) Foto © FB/Poe Cid

Vídeos relacionados:

El poeta cubano Poe Cid publicó este viernes en su perfil de Facebook un poema de tres décimas endecasílabas que retrata con crudeza lírica la destrucción espiritual que el régimen totalitario ha infligido sobre su generación, y que culmina con el verso: «Fui un pionero ejemplar y me volvieron / la herida sin país... lejano... loco».

Poe Cid es el nombre artístico de Jorge García Prieto, poeta habanero nacido en 1979 y promotor cultural del municipio Arroyo Naranjo, galardonado con el Premio Nacional de Décima Francisco Riverón Hernández en 2017, el Premio Ciudad del Che en 2022 y el Premio de Décima Cucalambé en 2023. Su voz no es la de un marginal del sistema: es la de alguien que creció dentro de él, lo sirvió y fue traicionado por él, como tantos.

Captura de FB/Poe Cid

El poema interpela al poder —y a su cúpula visible, personificada en una foto de Raúl Castro y su nieto Raúl Guillermo (El Cangrejo)— con una cadena de preguntas sin respuesta. «¿Tu trabajo es lograr que yo resista? / ¿Mi trabajo es lograr que tú prosperes?», arranca la primera décima, antes de sentenciar: «Hay una lista negra y yo en la lista». La alusión a las listas negras con las que el régimen margina a artistas e intelectuales críticos no es metafórica: es una práctica documentada que ha silenciado a generaciones de creadores cubanos.

En el centro del poema aparece una imagen perturbadora: «¿Y los ojos de Abel Santamaría?». La referencia remite al joven mártir del asalto al Cuartel Moncada en 1953, capturado, torturado y asesinado a los 25 años. La brutalidad que el régimen dice condenar en sus mártires fundacionales, acusa el poeta, es la misma que ejerce hoy contra sus propios ciudadanos.

La segunda décima escala hacia el agotamiento existencial: «Ya quemaron mi tiempo. Ya a mi edad / le sacaron las uñas. Ya supura». Y luego, con una ironía amarga que roza el absurdo: «¿Al menos puede haber otra tortura / sin acudir a tanta oscuridad? / Por ejemplo: la gota en la cabeza. / Por ejemplo, no sé: la guillotina / y chasss y se acabó. Nunca termina».

El verso final concentra la tragedia de una generación adoctrinada desde la infancia. La referencia al «pionero ejemplar» apunta a la Organización de Pioneros José Martí (OPJM), fundada en 1961, que ha agrupado históricamente al 98,5% de los niños cubanos bajo el lema «Pioneros por el Comunismo... Seremos como el Che». A esos niños se les prometió un futuro de dignidad. El poema es la factura de esa promesa incumplida: «No me tortures más...apaga el foco. / No me interrogues más...me deshicieron».

El texto aparece en un momento de máxima tensión social. Cuba llega a este viernes con un déficit de generación que superó los 2.341 MW, dejando al 73% del país sin electricidad, mientras los salarios equivalen a entre 10 y 15 dólares mensuales y la economía proyecta una contracción, cuando menos, de -6,5% para 2026, aunque algunos pronósticos independientes la ubican por encima de 10%.

Ese abismo entre el pueblo y la élite tiene un rostro concreto en el debate público de estas semanas: el de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, quien concedió una entrevista a USA Today vistiendo zapatillas Hermès, camiseta Hugo Boss y reloj Rolex, y declaró: «Me duele mucho que las personas no puedan vivir como yo». La indignación que desataron esas palabras resuena en cada verso del poema como un contrapunto involuntario.

El catedrático Julio César González Pagés señaló esta semana que «la miseria y desolación que vive el pueblo cubano de a pie es el telón de fondo de muchos discursos creativos» que hablan de patria y nación, y añadió que «el tiempo sigue pasando y los reconcentrados siguen muriendo en silencio en hospitales y casas oscuras sin medicamentos, comida, agua y electricidad». El poema de Poe Cid es, precisamente, esa voz que se niega a morir en silencio: «De allí salió al suicidio la certeza. / Poca espuma en el mar y en la cerveza. / Poca espora en el bien. Todo muy poco».

Preguntas frecuentes sobre la poesía crítica y la situación en Cuba

CiberCuba te lo explica:

¿Quién es Poe Cid y qué critica en su poesía?

Poe Cid es el nombre artístico de Jorge García Prieto, un poeta cubano que utiliza sus versos para criticar la destrucción espiritual provocada por el régimen totalitario en Cuba. En su reciente poema, denuncia el adoctrinamiento y la marginación de artistas e intelectuales críticos, reflejando el descontento de su generación con el sistema político cubano.

Publicidad

¿Qué simboliza el verso final del poema de Poe Cid?

El verso final del poema de Poe Cid, «Fui un pionero ejemplar y me volvieron la herida sin país... lejano... loco», simboliza la traición del régimen cubano a las promesas hechas a su generación. La referencia al "pionero ejemplar" señala el adoctrinamiento desde la infancia y la desilusión generada por las promesas incumplidas del sistema socialista.

Publicidad

¿Cómo se relaciona la poesía con la situación actual en Cuba?

La poesía en Cuba se ha convertido en una herramienta poderosa para criticar y reflejar la desesperanza y el sufrimiento del pueblo cubano bajo el régimen actual. Poetas como Poe Cid, José Martínez, y Jorje Luis Mederos utilizan sus versos para documentar el colapso social y económico de la isla, dando voz a una población que enfrenta apagones, pobreza extrema y represión política.

Publicidad

¿Qué crítica enfrenta Raúl Guillermo Rodríguez Castro en la poesía cubana?

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como "El Cangrejo", es criticado por su papel como figura visible del régimen sin tener cargos oficiales. Poetas como José Martínez satirizan su ostentación de lujo en contraste con la pobreza del pueblo cubano, cuestionando su legitimidad y el uso de su imagen en negociaciones políticas.

Publicidad

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Sigue leyendo

Sigue bajando para leer más noticias.

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada