Una cubana conocida en TikTok como @gelylaflaki se volvió viral tras compartir un video donde enseña, con mucho desparpajo y simpatía, las casas de su barrio en una zona de playa. Lo que empezó como un paseo informal terminó generando miles de comentarios y reacciones por el contraste evidente entre las viviendas.
“Esta es mi casa, pero miren la de al lado…”, dice mientras graba con naturalidad las fachadas de su cuadra. Con un tono entre divertido y sorprendido, comenta que en su zona “hay personitas con dinerito” que viajan, arreglan sus casas y las tienen “muy bonitas”, aunque, como ella dice, a alguna “hay que pasarle la mano porque el salitre acaba con todo”.
A lo largo del recorrido, la joven muestra desde construcciones sencillas y deterioradas hasta una impresionante casa que describe como "la casa de mis sueños". Está justo al lado de la de su tía, y según cuenta, tardó años en levantarse. "Parece un castillo", comenta, impresionada.
Gely relata que una vez entró brevemente a esa mansión para entregar un encargo y solo ver la entrada le bastó para quedarse sin aliento. “Por poco me da algo”, confiesa. La casa, dice, ocupa “una manzana entera, o sea, cuatro cuadras”. Su emoción es contagiosa y su relato conecta con miles de personas que la siguen.
El video ha provocado una ola de reacciones en redes. Algunos preguntan cuánto cuesta una casa así en Cuba, otros se asombran de que existan construcciones tan lujosas en la isla. “Esa casa tiene que ser de algún pincho”, escribió un usuario. Otro comentó con ironía: “Ni viviendo en EE.UU. me alcanza para algo así”.
También surgió el debate sobre el acceso a la emigración, el precio de los materiales de construcción y la desigualdad visible. Varias personas dijeron reconocer el barrio, otras compartieron recuerdos de la zona, y muchos simplemente pidieron más videos: “Sigue mostrando, que esto nos encanta”, escribió una seguidora.
Entre comentarios de nostalgia, envidia sana y pura curiosidad, el video de @gelylaflaki muestra que, incluso en medio de las dificultades, los sueños de muchos cubanos siguen tan firmes como el cemento de esas casas. Y que a veces, solo hace falta un celular y ganas de contar para que medio mundo mire hacia tu cuadra.
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