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Ana de Armas quiere ser madre. Así lo confesó en una reciente entrevista a la revista italiana F Magazine, donde dijo que sueña con tener hijos “pronto”, aunque aclaró que “el amor es impredecible” y que la vida “no es una película”.
De acuerdo con sus declaraciones replicadas por varios medios internacionales, la actriz cubana de 37 años dijo que: "Sí, me gustaría tener hijos y una familia, si es posible pronto". No obstante, acotó, "pero no depende solo de mí. Como sabemos, el amor es impredecible; nunca se sabe cuándo llegará el amor verdadero. Las relaciones no se pueden controlar: la vida no es una película".
La estrella de “Ballerina” agregó que siente "un inmenso instinto de proteger a los niños, porque son seres indefensos e inocentes que necesitan que los adultos se sientan seguros".
Las declaraciones de Ana dejan una ventana abierta al morbo público. Habla de hijos y de amor verdadero, pero insinúa que aún no ha llegado a ese punto con nadie. Entonces, ¿qué significa su intensa conexión con Tom Cruise, los helicópteros, las cenas en Londres y los proyectos compartidos? ¿Una simple colaboración profesional? ¿Una relación en construcción? ¿O una forma elegante de evitar confirmar lo que todos sospechan?
A la vez, sus palabras dejan un manto de duda sobre lo que fue, o quizás aún es, su relación con Manuel Anido, con quien fue vista en Madrid, y en la propia Italia, hace pocos meses. ¿Fue una ruptura reciente? ¿O simplemente se está deslizando a otro escenario sentimental, más conveniente para su carrera?
Ana de Armas ha sido celebrada, y criticada, por su meteórico ascenso desde La Colmenita hasta las superproducciones de Hollywood. Pero con el tiempo, su figura ha generado más incomodidad que orgullo entre muchos cubanos.
Nunca ha condenado al régimen, nunca se ha pronunciado sobre la represión en la isla, y su cercanía con un miembro de la familia presidencial no ha sido explicada ni una sola vez, mientras que otros artistas se juegan el pellejo denunciando lo que ocurre en su país.
Ahora, sonríe junto a Tom Cruise, evita la prensa y repite frases de manual sobre el amor y la vida.
El propio Cruise ha dicho sobre ella que es “muy, muy talentosa, gran actriz dramática, cómica, tremenda capacidad, aprende rápido”.
En tanto, mientras la carrera profesional de Ana crece, con proyectos en puerta junto a Cruise, Doug Liman y Christopher McQuarrie, la cubana que interpretó a Marilyn Monroe en Blonde parece querer reinventarse también en lo personal.
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