
Wendy Vega Lores, una joven cubana que sueña con convertirse en pediatra, fue detenida el pasado 16 de junio -el mismo día en que cumplía 19 años- tras asistir a una cita en la Corte de Inmigración en San Antonio, Texas.
La joven, cuya solicitud de asilo político lleva más de dos años pendiente, fue arrestada al salir del edificio judicial, a pesar de haber cumplido con todos los requisitos legales y no tener antecedentes.
Wendy se encuentra actualmente recluida en el centro de detención para mujeres migrantes de Karnes, donde espera una audiencia a finales de julio para solicitar su liberación bajo fianza.
"No he hecho nada en contra de la sociedad", declaró Wendy en entrevista con Univisión.
"Se suponía que iba a hacer estos cuatro años y estaba haciendo trabajo voluntario, sacando notas extremadamente buenas, esforzándome el doble para entonces poder aplicar a una escuela de Medicina", detalló.
Wendy llegó a Estados Unidos con su familia y desde el inicio ha demostrado una conducta ejemplar.
Terminó la preparatoria en solo dos años, no tiene ninguna infracción legal -ni siquiera una multa de tránsito- y este verano planeaba iniciar una preparación intensiva para convertirse en una candidata fuerte para las escuelas de medicina del país.
En el centro de detención, ha experimentado ataques de pánico, ansiedad y problemas para dormir. A quien más extraña es a su hermanito de nueve años.
"Aquí hay personas mayores y menores que yo, y los ves llorando, porque dicen que ellos no hicieron nada malo. Es muy triste ver la situación en la que estamos", relató.
Mientras Wendy permanece detenida, persiste el temor de que le nieguen la fianza.
Sus abogados alegan que la privación de libertad no solo es innecesaria, sino que amenaza el prometedor futuro académico de una joven que, lejos de representar un riesgo, encarna el esfuerzo, el compromiso y el deseo de aportar positivamente a la sociedad estadounidense.
Vídeos relacionados:
Archivado en: