El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba continúa atravesando una situación crítica que mantiene en vilo a la población cubana.
Según informó este lunes la Unión Eléctrica (UNE), el servicio eléctrico estuvo afectado durante las 24 horas del domingo y se mantuvo con interrupciones continuas durante la madrugada de hoy.
La máxima afectación del día anterior ocurrió a las 10:40 pm, momento en el que el déficit de generación alcanzó los 2007 MW, cifra coincidente con la hora de máxima demanda.
La UNE precisó que esta situación superó lo previsto debido a la falta de combustible en la patana de Melones, lo que agudizó el colapso del sistema.
Lunes con cifras alarmantes
A las 7:00 am de este 21 de julio, el SEN registraba una disponibilidad de apenas 1668 MW, frente a una demanda nacional de 3050 MW, lo que significa que 1397 MW estaban sin cubrir, dejando a amplias zonas del país sin electricidad.
Para el horario del mediodía, la UNE estima una afectación de alrededor de 1300 MW, sin mejoras sustanciales a la vista.

Principales causas del colapso
El sistema enfrenta múltiples fallas técnicas que comprometen seriamente su estabilidad operativa.
Entre las principales averías reportadas se encuentran la Unidad 4 de Energas Varadero, la 2 de la CTE Felton y la 6 de la CTE Renté, además de la Guiteras, todas actualmente fuera de servicio por fallos técnicos que impiden su funcionamiento.
La termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, sufrió en la madrugada del domingo una grave avería que la mantendrá fuera de servicio durante al menos 72 horas.
Según el ingeniero Rubén Campos Olmos, a pesar de haber corregido el malfuncionamiento del ventilador de tiro forzado que limitaba la central, falló la hermeticidad de la caldera en el área de combustión, y se detectó un salidero de agua y una grieta.
A estas incidencias se suman varias unidades que se encuentran en proceso de mantenimiento programado, lo cual también afecta la capacidad de generación disponible.
En este grupo se incluyen el bloque 2 de la CTE Santa Cruz, el 4 de la CTE Cienfuegos y el 5 de la CTE Renté, cuya salida temporal del sistema reduce significativamente el respaldo técnico ante emergencias.
Se reportan limitaciones térmicas adicionales que mantienen 322 megawatts fuera de servicio.
Esta combinación de averías, mantenimientos y limitaciones ha agravado el ya crítico panorama energético que enfrenta el país.
Falta de combustible:
Uno de los factores más graves sigue siendo la escasez de combustible, que mantiene fuera de operación a una parte importante de la generación distribuida:
82 centrales distribuidas con 714 MW paralizados.
12 motores en la patana de Melones, sin funcionamiento (170 MW).
5 motores en las patanas de Regla, también fuera de servicio (40 MW).
En total, 924 MW están fuera del sistema por problemas directos con el suministro de combustible, lo que representa casi un tercio del déficit general.
Las proyecciones de la Unión Eléctrica para el horario pico de este lunes son particularmente preocupantes.
Según los estimados oficiales, la disponibilidad de generación durante la noche apenas alcanzará los 1878 MW, mientras que la demanda nacional podría llegar a los 3700 MW, lo que implicaría un déficit de 1822 MW.
Como resultado, se prevé una afectación de hasta 1892 MW, una cifra que dejaría a más de la mitad del país sin servicio eléctrico durante las horas de mayor consumo.
Estas cifras indican que más de la mitad del país podría quedarse sin electricidad durante el horario de mayor consumo, lo que representa uno de los picos más severos en meses recientes.
Este panorama confirma el profundo desequilibrio entre la capacidad de generación del sistema y las necesidades reales de la población.
Energía solar: aporte limitado
En cuanto a la generación de fuentes renovables, los 22 parques solares fotovoltaicos del país produjeron 2445 MW en la jornada, con una potencia máxima de 476 MW entregada durante el horario de media.
Si bien estos aportes alivian parcialmente la situación, siguen siendo insuficientes frente al tamaño del déficit estructural.
Una crisis prolongada y sin soluciones inmediatas
Los cortes eléctricos prolongados, la incapacidad de generación térmica, la obsolescencia de las plantas, el deterioro de la infraestructura y la crónica escasez de combustible configuran un panorama alarmante para el SEN.
La población cubana continúa padeciendo apagones diarios, sin un calendario claro ni perspectivas reales de solución.
La cifra de más de 1800 MW de déficit proyectado para el horario pico deja al país al borde del colapso energético.
Mientras tanto, el malestar social y el desgaste económico aumentan con cada jornada sin electricidad.
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