
Un cubano fue rescatado el pasado sábado en la bahía de Gibara, provincia de Holguín, cuando se encontraba al borde del ahogamiento.
Según reportó en Facebook el perfil oficialista Realidades desde Holguín, afín al régimen, en horas de la noche se escucharon gritos de auxilio provenientes del interior de la bahía, lo que motivó una rápida movilización de miembros de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), quienes partieron en una embarcación para iniciar la búsqueda.
Poco después, lograron localizar a un hombre que ya se encontraba sin fuerzas, luchando por mantenerse a flote, y que fue rescatado por los agentes, quienes además le realizaron maniobras de reanimación y primeros auxilios antes de trasladarlo al hospital general de la localidad.
El sobreviviente agradeció a los pescadores y vecinos que contribuyeron a la operación de salvamento.
El perfil oficialista describió el suceso con tono épico, destacando que “la vida humana es invaluable” y señalando que “hay quienes diariamente arriesgan la suya con el objetivo de proteger la del prójimo”.
Sin embargo, no se ofrecieron detalles sobre la identidad del rescatado ni las circunstancias que lo llevaron a caer al agua.
Tampoco se aclaró si se trató de un intento de suicidio, un accidente o algún incidente relacionado con actividades náuticas o migratorias, algo que ha ocurrido en otras zonas costeras del país en situaciones similares.
En las últimas semanas, se han reportado en Cuba varios accidentes fatales en entornos naturales, que han evidenciado la vulnerabilidad de la población ante la falta de medidas preventivas, señalización y atención oportuna en espacios recreativos o rurales.
Uno de los casos más trágicos fue el de tres menores que murieron electrocutados en Artemisa tras una descarga eléctrica, mientras se encontraban en contacto con una estructura metálica al aire libre.
La falta de mantenimiento en las instalaciones y la exposición a riesgos eléctricos sin protección mínima desencadenaron una tragedia evitable.
En Santiago de Cuba, una persona perdió la vida por ahogamiento en la playa de Juraguá, sin que se haya reportado la existencia de salvavidas o mecanismos de alerta en la zona.
Este tipo de fallecimientos, frecuentes en temporadas estivales, ponen de relieve la carencia de sistemas organizados de vigilancia en áreas costeras.
Otro hecho conmocionante fue el de una adolescente de 16 años que murió ahogada en una presa en Chalons, en un entorno donde no existen condiciones de seguridad adecuadas ni advertencias visibles para evitar el acceso a zonas peligrosas.
Vídeos relacionados:
Archivado en: