En lo que muchos residentes describen como un “milagro temporal”, el presidente Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero visitaron este viernes un mercado agropecuario en Ciego de Ávila que, contra todo pronóstico, lucía abastecido y ofrecía productos a precios notablemente bajos.
La visita oficial fue documentada por medios locales, incluyendo Periódico Girón, y mostró a las máximas autoridades del país caminando entre estantes repletos de viandas, frutas y vegetales, en una escena que contrastó de forma llamativa con la escasez habitual que enfrenta la mayoría de los mercados agropecuarios en la isla.

Los precios, también inusualmente bajos, captaron la atención no solo de los asistentes, sino también de los usuarios en redes sociales que rápidamente ironizaron sobre la “magia logística” que acompaña cada visita gubernamental.
“Hoy sí hay boniato, plátano y hasta malanga... todo eso porque están ellos ahí”, comentó una residente de la zona, que aseguró que el agro “normalmente está vacío o con precios que no hay bolsillo que aguante”.
Aunque la visita fue difundida con entusiasmo por los medios oficiales, en plataformas como Facebook y X (antes Twitter) se multiplicaron los comentarios de escepticismo.
Numerosos internautas señalaron que este tipo de despliegues logísticos solo ocurre cuando hay presencia de dirigentes nacionales, y que los precios y el abastecimiento vuelven a la normalidad —es decir, a la escasez— tan pronto como se retiran.
“Milagro por un día. Así cualquiera. Que vengan sin avisar a ver qué encuentran”, escribió un usuario, resumiendo el sentir de muchos.
La visita ocurre en un contexto marcado por el creciente malestar ciudadano ante la inflación galopante, la caída de la producción agrícola y la falta de políticas sostenidas que garanticen el acceso a alimentos básicos.
En muchas provincias, la población ha denunciado la escasa oferta en los mercados estatales, el encarecimiento constante de los productos y el impacto del desabastecimiento en la alimentación familiar.
A pesar de los anuncios oficiales sobre programas de autoabastecimiento municipal y nuevas estrategias productivas, los resultados visibles siguen siendo limitados.
Para muchos cubanos, el agro lleno en Ciego de Ávila durante la visita presidencial fue solo un montaje pasajero que no refleja la realidad diaria de la mayoría de los territorios del país.
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