El presidente Donald Trump ofreció este viernes por la noche una cena en el recién pavimentado Jardín de las Rosas de la Casa Blanca para alrededor de un centenar de congresistas y senadores republicanos, en agradecimiento por su apoyo a su agenda legislativa.
Sin embargo, los cubanoamericanos Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Carlos Giménez no parecen haber asistido, ya que, a diferencia de otros participantes, no publicaron imágenes del evento en sus redes sociales.
Sí asistió la congresista Anna Paulina Luna (de Florida), quien compartió una foto con el vicepresidente J.D. Vance, bromeando con que es "la prueba de que la Fuerza Aérea y el Cuerpo de Marines se llevan bien".
Trump bautizó el encuentro como el inicio del llamado “Club del Jardín de las Rosas”, un espacio que, según él, será reservado para senadores, congresistas y figuras de Washington “capaces de traer paz y éxito al país”.
El mandatario señaló que su idea era estrenar el lugar la noche anterior con ejecutivos tecnológicos como Bill Gates, Tim Cook y Mark Zuckerberg, pero la lluvia obligó a trasladar esa cita al interior.
Entre los asistentes destacados estuvieron el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quien compartió fotografías del encuentro en la red social X, y el vicepresidente J.D. Vance, que cenó junto a los senadores Marsha Blackburn y Markwayne Mullin, y al congresista Richard Hudson.
La ausencia de publicaciones de los congresistas cubanoamericanos contrasta con la actividad en redes de otros invitados, lo que alimenta la versión de que no fueron convocados a la cita.
El nuevo “club” refleja el estilo de Mar-a-Lago, la residencia de Trump en Palm Beach, con mesas, sillas y sombrillas instaladas sobre el césped ahora pavimentado del Jardín de las Rosas.
El menú de la velada incluyó ensalada Rose Garden, filete New York Strip, pollo asado o pasta primavera, y como cierre, pastel relleno de fudge.
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