Una cubana residente en Estados Unidos se volvió viral en TikTok tras compartir imágenes de su antigua casa en Cuba, una vivienda humilde y deteriorada que desató una ola de reacciones entre sus seguidores.
En el video, titulado simplemente “Mi casa en Cuba”, se observan techos sin revestimiento, paredes agrietadas, ventanas improvisadas y un mobiliario muy básico. La publicación, hecha por la usuaria @cubanailsacrilic, generó todo tipo de comentarios: desde quienes aplaudieron el hecho de tener una propiedad en la isla, hasta quienes compartieron dolorosas experiencias de desarraigo y abandono.
“Gracias que tuviste casa, yo ni eso, rodando con mi hijo mayor hasta que logré salir de Cuba”, comentó una usuaria. Otros, como @Yosdany, escribieron: “Es mejor esa en Cuba que una nueva en EE.UU., esa sí es tuya”.

Ante ese tipo de mensajes, la cubana respondió con otro video donde muestra su actual vivienda en Estados Unidos. En él, deja clara su postura con esta frase: “También estoy construyendo mi futuro aquí en Estados Unidos, porque vivo aquí. No planeo regresar a Cuba, entonces también necesito la mía, aunque tarde 30 años para pagarla”.
En la descripción del clip añadió además un mensaje directo: “Compra tu casa en Estados Unidos como una inversión”, reafirmando su decisión de establecerse definitivamente fuera de la isla.
La publicación avivó aún más el debate entre quienes consideran que tener casa en Cuba, por modesta que sea, sigue siendo una riqueza, y quienes prefieren invertir en una vivienda en Estados Unidos, aunque implique asumir una deuda a largo plazo.
"Así es, muchacha. Sólo alguien que se conforma con no tener piensa que es mejor una en Cuba. Bien por ti y por los que creemos en nosotros mismos", le respondió una seguidora al video donde muestra su casa en EE.UU.
También hubo mensajes cargados de nostalgia al ver las imágenes de la casa en la isla: “Te juro que ahí tuviste muy bellos recuerdos, mami. Nunca se te olvida de dónde vienes y hasta dónde has llegado”, escribió una usuaria conmovida. Pero otros compartieron vivencias dolorosas: “Yo tuve la mía siete años y cada vez que llegaba lo que hacía era llorar. Este año la vendí, y se acabó el sufrimiento”.
Entre bendiciones, críticas y testimonios, el video refleja una realidad común para miles de cubanos en el exilio: el contraste entre lo que se deja atrás y lo que se lucha por construir en tierra ajena.
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