
Dos niñas, de apenas cinco y seis años de edad, murieron en la noche de este martes en la ciudad de Santiago de Cuba, tras ahogarse en una piscina privada ubicada en el reparto Santa Bárbara, concretamente en la Calle 7 de esa barriada.
"Según relataron vecinos y familiares cercanos, las pequeñas habían pasado la tarde disfrutando junto a otros niños y adultos en el lugar. Todo parecía una jornada normal de recreo, hasta que, al momento de recoger y prepararse para regresar a casa, las niñas habrían vuelto a meterse en la piscina sin que los adultos lo advirtieran", dio a conocer en Facebook el periodista Yosmany Mayeta Labrada.
Cuando finalmente los adultos se percataron de la ausencia de las niñas, ya era demasiado tarde.
Una de las menores fue encontrada sin signos vitales, mientras que la otra aún respiraba con dificultad y fue trasladada de urgencia al Hospital Infantil Sur “La Colonia Española”.
Sin embargo, pese a los esfuerzos del equipo médico, la pequeña falleció poco después de ser ingresada en la sala de Terapia Intensiva.
“Estaba viva por aparato”, comentó a la citada fuente un testigo del hecho.
Las autoridades locales acudieron al lugar para realizar las investigaciones correspondientes y esclarecer las circunstancias del suceso.
El comunicador indicó que por respeto a las familias no revelaría las identidades de las menores, ni compartiría imágenes de las niñas.
Previamente, en otra publicación -a partir de una fuente bajo anonimato- Yosmany Mayeta había anticipado que una de las menores llegó muerta al hospital, y que a la otra se le había aplicado Reanimación Cardiopulmonar (RCP).
"Una llegó ya muerta, a la otra se le aplicó RCP, recuperó signos vitales, pero falleció por un derrame pleural y paro respiratorio”, reveló el testigo.
Según esa misma fuente, "la que se encontraba presente en la piscina era la madre el momento del accidente", lo que da fundamento a la idea de que las menores eran hermanas.
Consternación, duelo y polémica
El suceso ha generado una oleada de reacciones en redes sociales. El barrio Santa Bárbara permanece conmocionado, y el luto ha traspasado el entorno familiar para convertirse en un dolor colectivo. Numerosos internautas han manifestado su consternación y dolor en las últimas horas.
“¡Qué tristeza, qué injusto. Esa niñita jugaba todos los días con mi hijo, no puedo creer que ya no esté”, escribió una cubana.
Otra vecina relató que presenció cómo sacaban uno de los cuerpos: “La piscina está al lado de mi casa… ¡qué horror!”.
¿Negligencia o accidente inevitable?
A medida que la noticia se difundía, surgieron posturas encontradas.
Varios usuarios en Facebook subrayaron la posible negligencia de los adultos presentes.
“Esto no fue un accidente, fue negligencia. Dos niñas muertas en una piscina no es casualidad”, escribió un comentarista.
Otra internauta fue más tajante: “Que la madre asuma su responsabilidad. Como mismo se juzga a los médicos por negligencia, también debe aplicarse a los padres que fallan”.
Sin embargo, otras voces pidieron empatía: “No juzguen. Esa mujer ya está cargando el peor castigo: vivir sin sus hijas. Los accidentes ocurren en segundos. Basta un mínimo descuido y todo cambia para siempre”, expresó una usuaria.
Una madre compartió su propia experiencia: “Yo salvé una vez a una niña que se estaba ahogando mientras su madre bailaba. Hay que estar encima de los niños. Un segundo basta”.
También hubo profesionales del sector acuático que opinaron. Un salvavidas dijo: “He visto esto muchas veces. Los padres llegan, se relajan, se ponen a tomar, y los niños quedan a la deriva. Es duro decirlo, pero muchas veces los adultos son los primeros responsables”.
Un padre escribió: “No hay palabra que describa lo que deben estar sintiendo esos familiares. Que el Señor les dé la fuerza, porque este es un dolor para toda la vida”.
En medio del duelo, también afloraron llamados a la reflexión: “Los niños no se pueden perder de vista ni un segundo”; “No hay disfrute más importante que la seguridad de tus hijos", opinaron dos comentaristas.
La cobertura del caso por parte del periodista Yosmany Mayeta también generó debate. Algunos internautas lo acusaron de “falta de ética” por publicar detalles de un suceso tan sensible.
“Usted juega con el dolor ajeno”, le recriminó una cubana. Otra agregó: “Esto no es noticia, es brete. ¿Qué aporta compartir esta tragedia más allá del morbo?”.
Sin embargo, fueron varios los que defendieron que es necesario conocer este tipo de sucesos: “Gracias por mantenernos informados. Si no es por usted, nadie se entera. Estas cosas no pueden seguir ocultas”.
Un usuario sostuvo que dar visibilidad a tragedias como esta puede servir para prevenir futuras desgracias.
La discusión se tornó intensa, oscilando entre quienes consideran que divulgar estos hechos es parte del deber periodístico y quienes piensan que debe prevalecer la privacidad de las familias afectadas.
Hasta el cierre de este nota, fuentes oficiales en Santiago de Cuba no han dado cobertura al trágico suceso.
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