Miguel Díaz-Canel compartió en Facebook un vídeo de su visita al Hospital Universitario Clínico Quirúrgico Comandante Manuel Fajardo, en La Habana, donde destacó los avances del proceso de “transformación digital” que, según aseguró, permitirá “mejorar la calidad de los servicios médicos y el desempeño del personal de salud”.
El recorrido, realizado junto a directivos del Ministerio de Salud Pública y del Ministerio de Comunicaciones, formó parte de una serie de visitas a instituciones vinculadas con el uso de nuevas tecnologías en el sector sanitario.
En la nota oficial publicada por la Presidencia de la República, la periodista Alina Perera Robbio explicó que el proyecto “Por una salud digital” abarca desde la atención primaria hasta la terciaria y busca extender el uso de tecnologías, inteligencia artificial y telemedicina en el sistema sanitario cubano.
Miles de cubanos reaccionaron con enojo, ironía y testimonio directo al video, que generó una avalancha de comentarios en redes sociales denunciando el deterioro del sistema de salud y criticando la manipulación propagandística del régimen.
Las respuestas no tardaron en multiplicarse. “Todo es un circo”, escribió un usuario, mientras otro ironizaba: “De milagro había luz”. Entre los mensajes más compartidos se leyeron denuncias y sarcasmos: “Visita el Enrique Cabrera para que veas cómo están las salas de partos y la sala de los pacientes”; “Transformación digital, pero si no hay ni duralgina en un hospital, ¿de qué están hablando esta gentusa?”; “Todo funciona cuando hay visita, ¿no?”; “Avisa la visita y pintan, limpian hasta los cristales.”
Varios usuarios describieron las condiciones reales que viven los pacientes y trabajadores de la salud. “Ve a los baños de los pacientes y pregúntate dónde están las condiciones”, escribió uno. “Ese hospital se está cayendo”, señaló otro. “Eso da pena, mira ese hospital sin pintura, qué país imperialista como lo llaman ustedes está así”, comentó alguien más.
Algunos mensajes se convirtieron en testimonios personales. “El peor hospital del mundo, lo digo por experiencia: mi mamá estuvo ingresada ahí y ni acordarme de eso es bueno, dan pena.” Otra persona escribió: “Yo acuso a ese hospital porque por su mala práctica me amputaron una pierna y la impunidad sigue viva.” Y alguien más relató: “Cuando salí huyendo de ese país hace unos pocos años, ese hospital en el cual trabajaba, por cierto, ya era un asco y no teníamos nada.”
El tono de los comentarios osciló entre la ironía y la rabia: “¿Cómo se llama la obra? Miénteme que me gusta”; “Aproveche, le queda poco hilo en el carretel”; “Transformación digital y nunca hay conexión”; “Debería darles vergüenza”, le dijeron
También hubo quienes pusieron en duda la sinceridad del acto: “No entraste al hospital, solo te quedaste en el teatro… ¡qué teatro el tuyo!” “Eso está preparado, como siempre, todo lo mejorcito prestado para la visita.” “Si llegas sin avisar, te encuentras la realidad.”
El contraste entre la versión oficial y la respuesta ciudadana es extremo. Mientras la Presidencia hablaba de “infraestructura tecnológica” y “sistemas de radiología totalmente digitales”, los cubanos respondían con frases como “no hay ni algodón” y “ni siquiera hay camas limpias”. Una usuaria resumió el sentir general: “En Cuba lo que es normal en cualquier país, se celebra como un logro de la revolución.”
El episodio ocurre en un momento en que el propio régimen ha reconocido la gravedad de la crisis en la capital. Informes recientes admiten el colapso del transporte, la vivienda, el abasto de agua y la salud pública en La Habana. A la vez, Díaz-Canel defendió en el último pleno del Partido Comunista que Cuba “supera a Estados Unidos en logros sociales”, pese al agravamiento de la crisis nacional, y apareció sonriente en maniobras militares en plena escasez de combustible, como recogieron imágenes oficiales del fin de semana.
El contraste entre el teatro restaurado que mostró la televisión estatal y los testimonios ciudadanos desde los hospitales resume el clima de desencanto general. “Que circo tan bien organizado… porque no ponen a los pacientes, para que el mundo vea la necesidad que tiene todo el país”, escribió uno de los comentaristas.
Preguntas frecuentes sobre la situación del sistema de salud en Cuba
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¿Qué se pretende con la transformación digital en el sistema de salud cubano?
La transformación digital en el sistema de salud cubano busca mejorar la calidad de los servicios médicos y el desempeño del personal de salud, según afirmaciones del presidente Miguel Díaz-Canel. Esto incluye el uso de nuevas tecnologías, inteligencia artificial y telemedicina. Sin embargo, la realidad de los hospitales muestra un deterioro significativo que contradice este discurso oficial.
¿Cuál es la reacción de los cubanos ante la visita de Díaz-Canel al Hospital Fajardo?
La visita de Díaz-Canel al Hospital Fajardo generó una avalancha de críticas en redes sociales. Los cubanos expresaron enojo e ironía, señalando el contraste entre el discurso oficial y la realidad de los hospitales, que carecen de medicamentos y condiciones adecuadas. Denuncian que las visitas oficiales son "montajes" que no reflejan la situación verdadera.
¿Cuál es la situación real de los hospitales en Cuba según los testimonios ciudadanos?
Los testimonios ciudadanos describen una situación crítica en los hospitales cubanos. Se reportan condiciones insalubres, falta de medicamentos, higiene deficiente y deterioro de infraestructuras. Los ciudadanos denuncian un colapso del sistema sanitario y acusan al gobierno de poner en escena un teatro para las visitas oficiales, mientras la verdadera situación sigue siendo desesperante.
¿Qué contrastes existen entre el discurso oficial y la realidad del sistema de salud en Cuba?
El discurso oficial presenta a Cuba como un ejemplo de logros en salud, resaltando avances en la digitalización y el uso de tecnología. Sin embargo, la realidad es que hay un colapso en el sistema de salud, con hospitales que carecen de los recursos más básicos, lo que ha sido ampliamente denunciado por los ciudadanos a través de testimonios y en redes sociales.
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