Dos hombres fueron arrestados esta semana durante un operativo del equipo SWAT de la Policía de Miami Beach, que culminó con el decomiso de una significativa y diversa cantidad de drogas.
Según las autoridades, las sustancias eran distribuidas en las cercanías de varias escuelas y de un templo religioso en la zona de North Beach.
Las imágenes difundidas por la policía muestran el momento en que agentes fuertemente armados ejecutaron una orden de registro en un apartamento cercano a la calle 76.
En el video se observa a uno de los arrestados, de 34 años e identificado como Ricardo Ramos, siendo escoltado fuera de la residencia mientras los oficiales aseguran la zona y comienzan el registro del inmueble.
Meses de investigación
De acuerdo con la Policía de Miami Beach, la investigación comenzó en julio de 2025 tras una denuncia anónima que alertaba sobre un hombre que distribuía metanfetamina en North Beach.
Ricardo Ramos -cuya nacionalidad de origen no ha trascendido- fue identificado como el principal sospechoso.
Según las autoridades, los detectives determinaron que el acusado “se trasladaba entre residencias para evitar la policía y utilizaba múltiples ubicaciones para recibir drogas y realizar transacciones”.
Como parte del proceso investigativo, los agentes realizaron compras encubiertas. La policía indicó que el 27 de enero Ramos se reunió con un agente encubierto cerca de la intersección de la calle 76 y Dickens Avenue, donde vendió metanfetamina a menos de 1,000 pies (unos 300 metros) del Templo Menorah, de una sinagoga y de varias escuelas locales.
Las autoridades subrayaron que las transacciones ocurrieron en una zona sensible por su cercanía a centros educativos y viviendas familiares.
El martes por la noche, el equipo SWAT ejecutó la orden de allanamiento en el apartamento vinculado a Ramos. El registro resultó en la incautación de múltiples tipos de drogas y otros elementos que ahora forman parte de la investigación.
Según el informe policial, se confiscaron:
-Aproximadamente 24 kilogramos de 1,4-butanodiol, envasados en botellas de 500 ml etiquetadas como limpiador doméstico.
-Cerca de 256 gramos de metanfetamina cristalina.
-Aproximadamente 236 gramos (424 pastillas) de fenetilamina/MDMA (éxtasis).
-28 gramos de MDMA en forma cristalina.
-68 gramos de 2-CB.
-12 pastillas de Xanax.
-32 gramos de cocaína distribuidos en 24 bolsitas.
-32 gramos de ketamina.
1-0 gramos de cannabis fresco.
Durante el procedimiento también se incautaron siete teléfonos celulares y un iPad.
El portavoz policial Christopher Bess señaló que los dispositivos “están vinculados a múltiples casos de fraude”, lo que amplía el alcance potencial del caso más allá del narcotráfico.
Arrestos y cargos
Además de Ramos, fue arrestado Remigio Romero, de 52 años. Las autoridades no detallaron de inmediato los cargos específicos que enfrenta Romero.
Ramos, por su parte, enfrenta múltiples cargos relacionados con el tráfico de drogas y la venta de sustancias controladas, incluidos cargos por vender narcóticos a menos de 1,000 pies de una escuela.

El miércoles compareció ante un tribunal, donde un juez le fijó una fianza cercana a los 80,000 dólares, según registros judiciales.
El portavoz, Christopher Bess, destacó la gravedad del caso por la ubicación de las ventas: “Incautaron una variedad de narcóticos, desde cocaína hasta metanfetamina, pero lo más importante es que pudimos incautarlos antes de que un niño los obtuviera de una escuela cercana”.
Añadió que la situación es “sumamente preocupante y demuestra que nuestro acusado no tenía ningún respeto por la vida de nuestros residentes ni por la de los niños que asisten a la escuela”.
Bess también advirtió que el proceso no ha concluido: “El hecho de que se haya realizado un arresto no significa necesariamente que la investigación haya concluido. Esta investigación sigue en curso y nuestros investigadores y el departamento de policía seguirán haciendo todo lo posible para garantizar que nunca más vuelva a vender drogas en Miami Beach”.
Mensaje institucional
El jefe de la Policía de Miami Beach, Wayne Jones, subrayó que el caso fue resultado de un trabajo coordinado de varios meses.
“Este caso refleja meses de trabajo investigativo coordinado y sólidas alianzas a nivel local y federal”, declaró en un comunicado. “Resalta nuestro compromiso de proteger a nuestros residentes, niños y familias, y de garantizar que quienes intenten distribuir drogas peligrosas cerca de escuelas y lugares de culto rindan cuentas”.
Jones también agradeció a la comunidad por la información proporcionada que dio origen a la investigación, destacando la importancia de la colaboración ciudadana en este tipo de casos.
Las autoridades han reiterado que el caso continúa abierto. La revisión de los dispositivos electrónicos incautados podría derivar en nuevos cargos o en la identificación de otras personas presuntamente involucradas.
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