En Moscú, mientras Cuba atraviesa una de las peores crisis económicas y energéticas de su historia, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla ha vuelto a pronunciar el mismo guion que el régimen repite desde hace décadas.
Promesas que no se cumplen, explicaciones que reducen todo a factores externos, y una mentira que sobresale por encima de todas: que el pueblo cubano sufre, pero lo hace con “amplio consenso” y con un "alto nivel de conciencia".
Las promesas vacías: La recuperación que nunca llega
Ante su homólogo ruso Serguéi Lavrov, Rodríguez aseguró:
“Nosotros como siempre defenderemos con toda determinación nuestra independencia y soberanía, mantendremos nuestro rumbo inalterable de búsqueda de una mayor eficacia económica, trabajaremos denodadamente como hasta ahora en la recuperación de nuestra economía y al mismo tiempo estaremos prestos siempre a un dialogo respetuoso en igualdad de condiciones con cualquier país”.
Hablar de “mayor eficacia económica” y de “recuperación” contrasta con la realidad de apagones prolongados, escasez de combustible, inflación descontrolada y un éxodo migratorio sin precedentes.
La fórmula retórica es conocida: resistencia, soberanía, recuperación, pero la economía sigue en declive.
La crisis energética ha obligado incluso a suspender ventas de paquetes turísticos desde Rusia, luego de que el propio gobierno cubano informara que no garantizaría combustible a los aviones que aterrizaran en la isla.
La promesa de recuperación se repite año tras año, sin plazos concretos ni resultados verificables.
La gran mentira: El supuesto “amplio consenso” del pueblo
Pero la afirmación más polémica es esta:
“Nuestro pueblo hoy sufre privaciones y condiciones muy difíciles, pero lo hace con un amplio consenso y con un alto nivel de conciencia de cuál es la causa de estos problemas”.
Esa frase resume la narrativa oficial: el sufrimiento existe, pero es asumido colectivamente y dirigido contra un enemigo externo, el gobierno cubano es víctima, no causante.
Presentar el sacrificio como unanimidad ignora la diversidad de opiniones y el creciente malestar social.
Sin embargo, los hechos cuentan otra historia. Más de un millón de cubanos han abandonado el país en un período récord reciente. Las protestas del 11 de julio de 2021 y las manifestaciones posteriores evidenciaron un descontento profundo.
Las condenas judiciales y el aumento de la represión han marcado los años siguientes.El consenso no se presume: se demuestra. Y hoy en Cuba, la migración masiva y el descontento visible contradicen esa narrativa.
El discurso contra Estados Unidos: la narrativa permanente
En su intervención, Rodríguez afirmó:
“Compartimos una gran preocupación por el deterioro del orden internacional, que ya era injusto y precario pero que hoy está siendo sustituido por las practicas del gobierno de EE.UU. por operaciones de despojo y ocupación de recursos naturales, transgresión total del derecho internacional, ignorancia de las naciones unidas, lo que amenaza no solo el orden actual, el multilateralismo, la organización de naciones unidas y otras, sino también la soberanía y la seguridad de todos los estados sin excepción”.
También sostuvo que Cuba enfrenta “una amenaza aun mayor que se suma a décadas de bloqueo, y que se endurece ahora con la orden ejecutiva que declara a cuba una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y a la política exterior de EE.UU.”.
El comunicado oficial ruso respaldó esa postura.
Moscú expresó una “enérgica condena” a las medidas de Washington y reiteró su apoyo a la exigencia cubana de poner fin al embargo y excluir a la isla de la lista de países “patrocinadores” del terrorismo.
Lavrov instó a Estados Unidos a “mostrar sentido común” y abstenerse de lo que describió como un “bloqueo marítimo”, y prometió que Rusia “seguirá apoyando a Cuba y a su pueblo en la protección de la soberanía y la seguridad del país”.
Rusia como salvavidas en plena crisis
En la parte final de su presentación, Bruno Rodríguez alegó que "las relaciones entre la federación de Rusia y la república de Cuba son históricas, fraternas, especiales, estratégicas, marchan bien los proyectos de cooperación bilateral y estoy seguro que por encima de cualquiera circunstancia continuaremos avanzando en los objetivos que recíprocamente nos hemos planteado”.
“Gran satisfacción de reunirme nuevamente con mi estimado amigo Serguei Lavrov, Canciller de #Rusia. Agradecí la tradicional e histórica solidaridad y apoyo rusos a #Cuba, en particular frente al bloqueo y el cerco energético. Trabajaremos juntos en defensa del Derecho Internacional, el multilateralismo y la Paz y Seguridad internacionales”, escribió en X.
Desde el Kremlin se describió la reunión como celebrada en una “atmósfera tradicionalmente amistosa y de confianza”, y se confirmó la voluntad de fortalecer la “asociación estratégica”.
Pero el contexto revela la urgencia detrás de la diplomacia. Venezuela dejó de vender crudo a Cuba en enero y México suspendió envíos tras amenazas arancelarias de Washington.
Medios rusos han señalado que Moscú evalúa enviar un cargamento humanitario de combustible a La Habana.
Más que una alianza ideológica, la relación con Rusia aparece hoy como una necesidad energética inmediata.
Mientras en Moscú se hablaba de multilateralismo y soberanía, en Cuba continúan los apagones, la escasez y la migración masiva.
Las declaraciones de Bruno Rodríguez combinan promesas reiteradas de recuperación económica, una narrativa centrada exclusivamente en el embargo y la afirmación de un consenso popular que los hechos desmienten totalmente.
Y es precisamente ahí donde se concentra la mayor contradicción de su discurso: en presentar el sufrimiento de millones como una muestra de unanimidad.
Preguntas frecuentes sobre la visita de Bruno Rodríguez a Rusia y la situación en Cuba
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¿Qué promesas hizo Bruno Rodríguez en su visita a Rusia?
Bruno Rodríguez prometió trabajar en la recuperación económica de Cuba, defender la soberanía del país y mantener un diálogo respetuoso con cualquier nación. Sin embargo, estas promesas contrastan con la actual crisis económica y energética que atraviesa Cuba, caracterizada por apagones, escasez de combustible e inflación descontrolada.
¿Qué controversia rodea la afirmación de consenso popular en Cuba?
Rodríguez afirmó que el pueblo cubano sufre con amplio consenso y conciencia, lo cual ha sido altamente cuestionado. La emigración masiva y las protestas recientes demuestran un creciente descontento social, lo que contradice la narrativa oficial de que el sufrimiento es asumido colectivamente.
¿Cómo ha respondido Rusia al embargo de Estados Unidos sobre Cuba?
Rusia ha expresado su enérgica condena a las medidas de Washington y ha reiterado su apoyo a la exigencia cubana de poner fin al embargo. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, instó a EE.UU. a mostrar sentido común y abstenerse de imponer un bloqueo naval.
¿Qué papel juega Rusia en la crisis energética de Cuba?
En el contexto de la crisis energética en Cuba, Rusia aparece como un salvavidas potencial. Moscú evalúa el envío de un cargamento humanitario de combustible a La Habana, lo cual sería crucial para enfrentar la escasez de energía que afecta al país caribeño.
¿Cómo se ha manejado la visita de Bruno Rodríguez a Rusia en los medios cubanos?
La visita de Bruno Rodríguez a Rusia no fue anunciada previamente por las autoridades cubanas y ha sido manejada de manera discreta. Hasta el momento, ni el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ni el propio canciller han informado oficialmente sobre su arribo a Rusia, lo cual ha llamado la atención por el contexto sensible en que se realiza el encuentro.
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