La administración del presidente Donald Trump prepara un giro estratégico en su campaña contra el régimen cubano para diferenciar entre la élite gobernante y el pueblo de la isla, tras permitir que compañías energéticas estadounidenses y extranjeras vendan petróleo y combustible a empresas privadas cubanas, incluso mientras la presión general sobre el gobierno de La Habana se intensifica, reportó Bloomberg.
Según la agencia financiera, el objetivo de Washington no es sólo estrangular económicamente al gobierno comunista de Cuba —como lo demostró la captura y detención de Nicolás Maduro en Venezuela, que dejó a la isla sin su principal fuente de petróleo—, sino también señalar una ruta de compromiso que excluya al régimen e incluya directamente al pueblo y a los empresarios independientes.
Una fuente del gobierno estadounidense explicó a Bloomberg que la Casa Blanca subrayará ante las petroleras que la prohibición de vender combustible se aplica únicamente al Estado cubano, no a los actores privados. Bajo las directrices que preparan el Departamento de Comercio y del Tesoro, la venta de combustibles a empresas o particulares cubanos no requeriría una licencia específica y estaría permitida por la legislación vigente.
Este cambio de enfoque coincide con un momento crítico para la economía cubana, que enfrenta una grave escasez de combustible tras la interrupción de los suministros venezolanos. La presión estadounidense había obligado incluso a la empresa estatal mexicana Pemex a cancelar envíos de crudo previstos hacia la isla, producto de las tensiones y amenazas de represalias de Washington.
En ese contexto, el secretario de Estado Marco Rubio dijo a Bloomberg News que Estados Unidos espera que el régimen comunista necesite conceder mayores libertades económicas y políticas antes de que la presión se alivie.
La estrategia busca que figuras dentro de la isla, incluyendo empresariado privado y grupos sociales, encuentren mecanismos que conecten directamente con el mercado estadounidense y con la sociedad civil, separándose de la cúpula gubernamental.
Este anuncio se suma a un ajuste reciente en la política energética hacia Cuba. El 20 de febrero, Trump firmó una orden ejecutiva que elimina el mecanismo que permitía imponer aranceles adicionales a países que vendieran petróleo a la isla bajo la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales (IEEPA), una decisión forzada por un fallo del Tribunal Supremo que limitó el uso de esa norma para establecer gravámenes.
Aunque desaparece ese instrumento arancelario específico, la emergencia nacional declarada el 29 de enero sigue vigente, así como otras herramientas de presión, incluida la facultad de regular e inspeccionar embarcaciones con destino a Cuba.
En términos prácticos, se reduce el riesgo para terceros países o empresas que comercien energía con la isla, pero no hay un levantamiento de sanciones ni un cambio estructural en la política de Washington hacia el régimen.
Preguntas frecuentes sobre el suministro de combustible a Cuba
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Qué cambios propone Estados Unidos en su política de venta de combustible a Cuba?
Estados Unidos permitiría a petroleras vender combustible a empresas privadas cubanas, diferenciando así entre el régimen cubano y la población de la isla. Este cambio busca apoyar al sector privado y a la sociedad civil cubana, mientras se mantiene la presión sobre el gobierno cubano.
¿Por qué ha decidido Estados Unidos permitir la venta de combustible a privados en Cuba?
La administración de Donald Trump busca diferenciar entre la élite gobernante y el pueblo de Cuba, permitiendo que las compañías energéticas vendan combustible a las empresas privadas. Esta estrategia intenta crear un canal directo entre el mercado estadounidense y el pueblo cubano, excluyendo al régimen del beneficio energético.
¿Cómo afecta la nueva política de Estados Unidos a la economía de Cuba?
La nueva política podría aliviar en alguna medida la grave escasez de combustible que enfrenta Cuba, pero no representa un cambio estructural en la política de sanciones de Estados Unidos hacia el régimen cubano. Mientras se elimina la amenaza de aranceles adicionales a terceros países que comercien energía con la isla, la emergencia nacional y otras sanciones siguen vigentes.
¿Qué reacción ha tenido el gobierno cubano ante los cambios en la política de Estados Unidos?
El gobierno cubano ha criticado duramente las medidas de Estados Unidos, acusando a la administración Trump de intentar asfixiar la economía cubana. La reacción incluye denuncias de chantaje y coerción para extender el bloqueo estadounidense a terceros países y mantener la presión sobre la isla.
Archivado en:
