Las fotos de dos Iremes junto al Alma Mater de la Universidad de La Habana están generando debate en redes sociales porque marcan un hecho inédito en casi tres siglos de historia de la institución educativa.
El perfil de Facebook Abakuá manifiesto compartió las imágenes con una nota que dice: "Seguiremos elevando el honor de la comunidad Abakuá hasta donde merece. Es necesario que muchos entren en el engranaje de la rueda histórica y si aman el Abakuá entiendan que la coherencia y el respeto aporta más que la violencia y el mal ambiente".
¿Diablitos abakuás en la Universidad de La Habana?
La aparición en la escalinata universitaria no corresponde a un acto religioso, sino a una exposición cultural vinculada a un curso de filosofía. Los abakuás participaron en actividades formativas que buscan reivindicar la dimensión ética e histórica de esta hermandad masculina.
La usuaria de Facebook Yadira Diaz comentó: "Esto ocurrió en una clase de Filosofía de la Religión, para estudiantes de la carrera de Filosofía. Me encontraba en el aula contigua dando clases de Pensamiento Filosófico Latinoamericano y también mis estudiantes formaron parte del deleite de cultura, sincretismo y educación".
La iniciativa fue impulsada por la Escuela Karabalí. El objetivo es fomentar educación y respeto dentro de la comunidad Abakuá, así como ofrecer herramientas culturales que ayuden a desmontar estigmas asociados durante años a la violencia, marginalidad o conductas delictivas entre los miembros de esa organización.
La iniciativa ha generado apoyo y también críticas en redes sociales, reflejando un debate más profundo sobre el papel actual de los Abakuá en la sociedad cubana.
¿Qué son los Iremes?: Raíces históricas y carga simbólica
Los Iremes —también conocidos como “diablitos”— son figuras enmascaradas y danzantes fundamentales dentro de la Sociedad Secreta Abakuá. Representan espíritus ancestrales, encarnan la energía espiritual que protege el ritual religioso. Nunca hablan. Ellos se expresan por medio de gestos en sus coreografías, a veces pueden ser fuertes e intimidantes.
La sociedad Abakuá se desarrolló en Cuba a partir de la década de 1830, con raíces en la región de Calabar, en Nigeria, África. Surgió entre africanos y sus descendientes en el occidente de Cuba, sobre todo en La Habana y Matanzas. Al pasar los años, incorporó también a blancos criollos.
Se trata de una fraternidad masculina con códigos propios, fuerte estructura ritual y un sistema ético basado en la lealtad, la ayuda mutua y el respeto a los juramentos.
Los abakuás o ñáñigos, han estado vinculados a episodios relevantes de la historia de Cuba. Sin embargo, también han cargado con estereotipos persistentes que los asocian a violencia callejera o comportamientos antisociales. Sus miembros suelen rechazar esa imagen y sostienen que se trata de una interpretación distorsionada de una tradición que prioriza la conducta moral y la protección de la familia.
La presencia de los Iremes en la Universidad de La Habana conecta esa herencia africana con el espacio académico, generando debates sobre la importancia del estudio de la tradición cultural, el pensamiento filosófico y los enigmas que giran en torno a esta hermandad.
Religión, responsabilidad y debate social en Cuba
Las redes sociales muestran comentarios que celebran la iniciativa como un intento de rescatar valores y ofrecer la formación a nuevas generaciones. Otros cuestionan si la hermandad ha sabido contener la indisciplina y la violencia asociadas a ciertos individuos que se identifican como Abakuá.
También emerge un debate político más amplio: ¿debe una fraternidad religiosa asumir un rol activo frente a la crisis nacional?
Desde una perspectiva extendida entre sus defensores, la hermandad no es una organización política ni un cuerpo de acción colectiva con poderes extraordinarios. No concede inmunidad, ni privilegios, ni capacidad de enfrentar por sí sola estructuras represivas.
La responsabilidad del cambio recae en la sociedad en su conjunto. Ser Abakuá implicaría asumir códigos de conducta —honor, disciplina, protección familiar, coherencia moral— que pueden traducirse en acciones individuales, pero no constituyen una obligación política colectiva.
FAQ sobre la presencia de Iremes Abakuá en la Universidad de La Habana
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¿Qué significa la aparición de Iremes Abakuá en la Universidad de La Habana?
La aparición de Iremes en la Universidad de La Habana es un acto cultural y simbólico que busca reivindicar la dimensión ética e histórica de la hermandad Abakuá, asociada a valores de disciplina, honor y valentía. Este evento ha generado debate sobre el papel de los Abakuá en la sociedad cubana actual.
¿Cuál es el objetivo de la iniciativa de llevar Iremes a la Universidad?
El objetivo principal de la iniciativa es fomentar la educación y el respeto dentro de la comunidad Abakuá, ofreciendo herramientas culturales para desmontar estigmas asociados a la violencia y marginalidad. Además, busca conectar la herencia africana con el espacio académico en Cuba.
¿Qué simbolizan los Iremes en la tradición Abakuá?
Los Iremes, también conocidos como "diablitos", son figuras enmascaradas y danzantes que representan espíritus ancestrales. Simbolizan la energía espiritual que protege el ritual religioso y encarnan valores como la disciplina, el honor y la valentía en la sociedad Abakuá, una fraternidad masculina con raíces africanas en Cuba.
¿Por qué ha generado críticas la presencia de los Iremes en la Universidad de La Habana?
La presencia de Iremes en la Universidad ha generado críticas porque algunos cuestionan si la hermandad Abakuá ha sabido contener la indisciplina y violencia que se asocian a ciertos individuos que se identifican con ella. Este evento ha abierto un debate más amplio sobre el papel social y ético de los Abakuá en la Cuba actual.
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