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En medio de la creciente crisis que atraviesa la Isla, el obispo de Santa Clara, Mons. Arturo González Amador, lanzó un mensaje inusualmente directo desde el altar de la Catedral Santa Clara de Asís.
“Cuba tiene que cambiar, como estamos viviendo no es de humano”, dijo, según reseña una publicación en redes.
Sus palabras fueron pronunciadas el pasado 15 de febrero, durante la celebración del VI Domingo del Tiempo Ordinario, en una misa concurrida que terminó convirtiéndose también en espacio de reflexión sobre la dramática realidad nacional.
La homilía, inicialmente centrada en el Evangelio del día, derivó en un llamado explícito a no ignorar el sufrimiento del pueblo cubano.
Del Evangelio al dolor del país
Durante su reflexión sobre el Sermón de la Montaña, Mons. González explicó que Jesús invita a ir más allá de los actos externos y mirar el corazón.
“El Señor nos habla desde los actos, de lo que se ve, de lo que se puede percibir por fuera, a una moralidad del corazón, de lo interior”, afirmó.
Subrayó que los males sociales no comienzan en el acto visible, sino en la raíz interior.
“Jesús va mucho más allá del acto externo, al preguntarse dónde nace ese sentimiento de odio, dónde nace ese sentimiento del homicidio, dónde nacen estos actos, nacen en el corazón”, dijo.
Sin embargo, fue al concluir la Eucaristía cuando el obispo abordó directamente la crisis que vive Cuba y la decisión de la Conferencia Episcopal de aplazar la visita ad limina al Vaticano.
“Tenemos que dejarnos interpelar por el sufrimiento de este pueblo”
El obispo recordó el mensaje emitido por el Episcopado cubano con motivo del pasado Jubileo y advirtió que la situación no solo no ha mejorado, sino que se ha agravado.
“La situación no sólo se ha mantenido grave y difícil desde nuestro mensaje por el pasado Jubileo, sino que ha empeorado”, subrayó.
Fue entonces cuando pronunció la frase que ha resonado dentro y fuera del país: “Cuba tiene que cambiar, como estamos viviendo no es de humano”.
Mons. González insistió en la necesidad de un “diálogo sincero y eficaz” y reclamó acciones concretas.
“Hay que sentarse, hay que hablar, hay que escuchar, y al mirar el sufrimiento de nuestros hermanos, hay que dar pasos reales para el bien común. Tenemos que dejarnos interpelar por el sufrimiento de este pueblo y hacer algo por él”, afirmó.
Según la Oficina de Prensa del Obispado de Santa Clara, el prelado comentó que, ante la pregunta de un periodista sobre qué mensaje daría al mundo respecto a Cuba, respondió: “Le digo una cosa sencilla: que no se olviden de Cuba, que miren la realidad, el dolor de este pueblo”.
“¿Dónde tienen que estar los padres? Al lado de los hijos”
Mons. González aclaró que el viaje a Roma no fue cancelado, sino pospuesto.
La visita estaba prevista del 16 al 20 de febrero, aunque originalmente correspondía al año 2027 y había sido adelantada por el papa León XIV para febrero de 2026 como “gesto de cercanía”.
“Seguramente escucharon que los obispos habíamos suspendido la visita al Santo Padre. No se suspendió, se aplazó”, explicó.
El detonante inmediato fueron dificultades logísticas relacionadas con el combustible para los vuelos, pero el motivo de fondo fue otro: la gravedad de la situación nacional.
“Es muy preocupante que todos los obispos saliéramos de Cuba y estuviéramos ausentes si ocurría alguna situación difícil o dolorosa”, señaló.
Entonces lanzó la pregunta que marcó el tono pastoral de la decisión: “Los obispos escogimos: ¿Dónde tienen que estar los padres? ¿Dónde están cuando hay dificultad? Al lado de los hijos. Estar al lado de nuestro pueblo”.
Para el prelado, abandonar el país en el actual contexto habría sido incoherente con la misión pastoral de acompañamiento.
Eco internacional y críticas más directas
Las declaraciones del obispo fueron recogidas incluso por la Agencia Católica de Informaciones (ACI Prensa), con sede en Estados Unidos, que tituló: “Obispo de Cuba: Como estamos viviendo ‘no es humano’, el país ‘tiene que cambiar’”.
En paralelo, otras voces dentro de la Iglesia cubana han adoptado un tono aún más frontal desde hace mucho tiempo.
El sacerdote Alberto Reyes, de la Arquidiócesis de Camagüey, es un auténtico látigo del gobierno cubano en redes sociales. Reyes afirmó en Facebook que “el modelo cubano ha sido un fracaso”.
Dirigiéndose a sectores de la izquierda latinoamericana y europea, escribió: “mientras ustedes se niegan a asumirlo y se ufanan en seguir diciendo a un muerto: ‘¡Ánimo, tú puedes seguir adelante!’, mi pueblo sufre, mi pueblo padece, mi pueblo se muere”.
Reyes comparó la realidad nacional con “una vida similar a la de las naciones en guerra”, donde la población no tiene control sobre su presente ni su futuro, y pidió que, si no se reconoce el fracaso, al menos “guarden silencio, aprendan a callar, que también puede ser una opción digna”.
El sacerdote concluyó con una cita de Oscar Wilde que resume el estado de ánimo de muchos cubanos: “Todos estamos en el fango, pero algunos miramos las estrellas”.
La decisión de aplazar la visita al Vaticano, más allá de su dimensión logística, ha sido presentada por los obispos como un gesto de acompañamiento en medio de la crisis económica y social golpea al país.
En una Cuba marcada por apagones, escasez, éxodos masivos y desesperanza creciente, la frase del obispo resume el sentir de muchos ciudadanos: “Como estamos viviendo no es humano”.
Preguntas frecuentes sobre la crisis en Cuba y el papel de la Iglesia
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¿Qué mensaje transmitió el obispo de Santa Clara sobre la crisis en Cuba?
El obispo de Santa Clara, Mons. Arturo González Amador, expresó que "Cuba tiene que cambiar, como estamos viviendo no es de humano". Durante su homilía, subrayó la necesidad de no ignorar el sufrimiento del pueblo cubano y abogó por un "diálogo sincero y eficaz" para abordar la crisis en la Isla.
¿Por qué se pospuso la visita de los obispos cubanos al Vaticano?
La visita de los obispos cubanos al Vaticano fue pospuesta debido a la crisis de combustible en Cuba, que ha afectado las operaciones aéreas en la Isla. Además, se consideró importante que los obispos permanecieran en el país para acompañar al pueblo en medio de la crisis económica y social.
¿Qué postura tiene la Iglesia cubana ante el gobierno y la crisis actual?
La Iglesia cubana ha adoptado una postura crítica hacia el gobierno, destacando que el modelo actual es un fracaso. El sacerdote Alberto Reyes ha sido particularmente contundente en sus críticas, señalando que el pueblo cubano ha dejado de identificarse con la Revolución y que se requiere un cambio profundo y responsable en el país.
¿Cuál es el papel de la fe en medio de la crisis en Cuba según la Iglesia?
La Iglesia en Cuba ha enfatizado que la fe no debe ser una anestesia social, sino una fuente de esperanza y resistencia. Líderes religiosos han convocado a jornadas de oración y han llamado a la acción espiritual para enfrentar la crisis, destacando la importancia de no permanecer en silencio o indiferente ante el sufrimiento del pueblo cubano.
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