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Rubio advierte a ministros árabes que la guerra con Irán podría prolongarse varias semanas más
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, informó a ministros de Exteriores árabes en una serie de llamadas telefónicas el pasado jueves que la guerra con Irán podría prolongarse durante varias semanas más, según fuentes con conocimiento directo de las conversaciones citadas por Axios.
Las llamadas se produjeron en el octavo día de la Operación Furia Épica, la ofensiva militar conjunta lanzada por EE.UU. e Israel el 28 de febrero contra más de 1.700 objetivos en territorio iraní, incluyendo instalaciones nucleares en Natanz, Isfahan y Fordow, cuarteles de la Guardia Revolucionaria y la flota naval del régimen.
Rubio explicó a sus interlocutores árabes que el foco militar actual de Washington está en destruir los lanzadores de misiles iraníes, sus arsenales y sus fábricas de producción. Según Axios, el secretario de Estado aclaró que el objetivo de EE.UU. no es un cambio de régimen, aunque simultáneamente dejó claro que Washington quiere "personas diferentes dirigiendo el país".
El jefe de la diplomacia estadounidense también confirmó que no existe ningún diálogo en curso con Teherán, advirtiendo que cualquier negociación en esta etapa 'socavaría los objetivos militares en curso'.
Esta postura coincide con la línea marcada por el presidente Donald Trump, quien declaró que Irán quería negociar pero que era demasiado tarde. En Truth Social, Trump fue más categórico: no habrá ningún acuerdo "excepto rendición incondicional", prometiendo que tras ello EE.UU. y sus aliados trabajarán para reconstruir el país bajo un nuevo liderazgo aceptable para Washington.
En el plano militar, el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de EE.UU., anunció una nueva fase ofensiva centrada en destruir permanentemente la base industrial de misiles balísticos iraníes para impedir su reconstrucción futura. EE.UU. reporta haber eliminado aproximadamente el 60% de las plataformas de lanzamiento y arsenales de misiles iraníes, lo que habría provocado una caída del 90% en los ataques con misiles desde Teherán.
Irán respondió a la ofensiva inicial con más de 500 misiles balísticos y 2.000 drones contra Israel y bases estadounidenses en Bahréin, Jordania, Qatar, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Los ataques del 28 de febrero mataron al líder supremo Ayatolá Ali Khamenei y a decenas de altos funcionarios del régimen.
Desde Teherán, el presidente iraní Masoud Pezeshkian señaló que varios países han iniciado mediaciones para contener el conflicto y que Irán apoya los esfuerzos orientados a lograr "una paz duradera", aunque advirtió que los iraníes "no tienen dudas en defender la dignidad y soberanía de la nación".
Este sábado, Trump declaró que el ejército iraní "ha desaparecido", en la declaración más contundente hasta ahora sobre el estado de las fuerzas militares del régimen tras nueve días de bombardeos continuos.
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