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El opositor cubano José Daniel Ferrer reaccionó con fuertes advertencias a las informaciones publicadas por el diario estadounidense USA Today sobre un posible acuerdo económico entre la administración del presidente Donald Trump y el régimen cubano, que incluiría una salida negociada para Miguel Díaz-Canel mientras la familia Castro permanecería en la isla.
Las informaciones, difundidas en dos reportajes recientes del citado medio, señalan que Washington estaría explorando una estrategia de presión económica combinada con apertura selectiva que podría desembocar en acuerdos en sectores como puertos, energía y turismo, así como en una eventual flexibilización de algunas restricciones de viaje para los estadounidenses.
Uno de los textos describe incluso la posibilidad de una especie de “Cubastroika”, un proceso inspirado en la perestroika soviética que buscaría impulsar reformas económicas graduales dentro del sistema cubano mediante una mayor dependencia de la economía estadounidense.
Sin embargo, el líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) expresó preocupación por la posibilidad de que esa estrategia termine consolidando parcialmente la estructura de poder del régimen totalitario en lugar de provocar una transformación política completa.
“Si después de capturar a Nicolás Maduro, si después de eliminar a Alí Jamenei y otros altos dirigentes del régimen iraní, el presidente Trump y el secretario de Estado Marco Rubio terminaran cerrando solo un trato económico con los Castro y estos se quedan en Cuba, entonces cuando termine la actual administración Estados Unidos tendría nuevamente que enfrentar a peligrosos enemigos en el continente”, escribió Ferrer en la red social X.
El opositor sugirió que permitir que el núcleo del poder castrista permanezca intacto podría generar riesgos geopolíticos a largo plazo. En su opinión, una solución que deje a la familia Castro influyendo en el sistema político cubano podría reproducir tensiones similares a las que marcaron la Guerra Fría.
“Estados Unidos tendría nuevas Crisis de Octubre con misiles rusos y chinos, nuevos y muchos Castro, Chávez, Evo, Correa y Ortega”, afirmó.
Las advertencias de Ferrer coinciden con algunas de las interrogantes que han surgido tras las revelaciones publicadas por USA Today, particularmente sobre los incentivos y las garantías que acompañarían un acuerdo de este tipo.
Los reportajes describen un escenario en el que Washington intenta aprovechar la profunda crisis económica de Cuba —agravada tras el corte del petróleo venezolano— para impulsar reformas mediante el fortalecimiento del sector privado.
Entre las medidas mencionadas está la decisión de permitir que productos petroleros estadounidenses se vendan directamente a pequeños negocios en la isla, algo que durante décadas estuvo prohibido por el embargo.
Según la lógica expuesta en el reportaje, esa estrategia buscaría crear una dependencia económica progresiva de Cuba respecto a Estados Unidos y estimular cambios internos dentro del sistema.
Sin embargo, algunos analistas han señalado que ese enfoque podría enfrentar obstáculos importantes. Históricamente, el régimen cubano ha demostrado gran capacidad para absorber reformas económicas limitadas sin modificar el control político centralizado, como ocurrió durante distintos momentos de apertura parcial en las últimas décadas.
Otra incógnita es hasta qué punto una mayor interacción económica con el sector privado cubano podría realmente traducirse en transformaciones estructurales si las principales palancas del poder —el aparato de seguridad, el control del Partido Comunista y el conglomerado militar-empresarial— permanecen intactas.
Ferrer insistió en que cualquier proceso hacia el futuro de la isla debe desembocar en una transición democrática plena.
“La única solución es una Cuba completamente democrática, amiga de Estados Unidos y de todo el mundo libre”, afirmó.
Aun así, el opositor dijo confiar en que la estrategia de Washington no termine quedándose a medio camino.
“No creo que Trump deje el trabajo a medias. Sería fatal para los cubanos, para Estados Unidos y para el planeta”, concluyó.
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