El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió el éxito económico de la comunidad cubanoamericana durante declaraciones a la prensa en el Trump National Doral de Miami, donde destacó el papel de muchos exiliados cubanos que, tras llegar al país, han construido negocios y carreras prósperas.
“Algunos de ellos se han convertido en las personas más exitosas del país. Los empresarios cubanoamericanos están entre los más exitosos de Estados Unidos”, afirmó el mandatario al referirse a miembros del exilio que, según dijo, lograron prosperar después de haber sufrido la represión del régimen cubano.
Trump recordó que obtuvo niveles récord de apoyo entre los votantes cubanoamericanos y aseguró que ese respaldo tiene un significado especial para él. “Esas personas son muy importantes para mí. Sé por lo que pasaron. Pasaron por un infierno”, expresó.
Durante el intercambio con periodistas, el presidente también defendió el papel del secretario de Estado, Marco Rubio, en las conversaciones relacionadas con Cuba y en la política exterior de su administración. Trump afirmó que Rubio “está haciendo un gran trabajo” y aseguró que podría ser recordado como “el mejor secretario de Estado de la historia”.
Según el mandatario, el origen cubano de Rubio y su dominio del español facilitan las gestiones diplomáticas. “Habla el idioma, lo cual siempre ayuda”, señaló.
Trump volvió a referirse a la grave situación económica que atraviesa la isla y aseguró que el gobierno cubano enfrenta una crisis profunda. “No tienen energía, no tienen dinero. Están en serios problemas desde el punto de vista humanitario”, dijo.
El presidente reiteró además que el régimen cubano durante años sobrevivió gracias al apoyo de Venezuela, especialmente mediante el envío de petróleo y recursos financieros, pero sostuvo que ese respaldo ya no existe.
En ese contexto, Trump insinuó nuevamente que podría producirse un cambio importante en la isla y mencionó la posibilidad de que la situación derive en un acuerdo con Estados Unidos. “Puede ser una toma amistosa o puede no serlo”, afirmó.
El mandatario insistió en que, ante la actual crisis económica y energética en Cuba, su administración mantiene presión política y económica sobre el régimen mientras evalúa distintos escenarios para el futuro de la relación bilateral.
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