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El líder supremo de Irán, ayatolá Mojtaba Jamenei, emitió este jueves su primera declaración pública desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, prometiendo vengar a los muertos y advirtiendo que su país continuará atacando a los vecinos árabes del Golfo mientras dure el conflicto.
En un mensaje difundido por medios oficiales, Jamenei aseguró que Teherán debería utilizar como herramienta de presión el posible cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
También instó a los países del Golfo a cerrar las bases militares estadounidenses en su territorio, afirmando que la protección prometida por Washington es “nada más que una mentira”.
El sucesor e hijo de Alí Jameneni, eliminado en las primeras horas de la operación Furia Épica, no apareció en cámara durante su declaración. Fuentes de inteligencia israelíes sostienen que podría haber resultado herido durante los primeros ataques que marcaron el inicio de la guerra.
La escalada militar ya está teniendo fuertes repercusiones económicas. El precio del crudo Brent superó brevemente los 100 dólares por barril en las primeras horas del jueves, después de haber rozado los 120 dólares días atrás, en medio de la creciente tensión en los mercados energéticos y financieros.
La crisis humanitaria también se agrava dentro de Irán. La agencia de la ONU para los refugiados informó que hasta 3,2 millones de personas han sido desplazadas por el conflicto. La mayoría ha abandonado Teherán y otras grandes ciudades, buscando refugio en zonas rurales o en el norte del país.
Mientras tanto, el conflicto amenaza con expandirse aún más en la región. El ejército israelí emitió una advertencia urgente a los residentes de amplias zonas del sur del Líbano para que abandonen sus hogares, anticipando operaciones militares contra el grupo Hezbollah.
En paralelo, diplomáticos occidentales buscan contener el impacto energético global. La canciller británica, Yvette Cooper, llegó a Arabia Saudita para discutir con aliados del Golfo cómo garantizar la continuidad del suministro de petróleo ante los ataques iraníes a instalaciones petroleras y buques en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que frenar a Irán es una prioridad mayor que el aumento de los precios del petróleo, advirtiendo que no permitirá que el país obtenga armas nucleares ni desestabilice la región.
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