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El primer ministro cubano Manuel Marrero Cruz instó a los dirigentes del régimen a asumir el Programa de Gobierno no como un simple documento, sino como "un instrumento de trabajo, que guía la labor en todos los niveles".
Hizo la petición en la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno, en un momento en que las sospechas de negociaciones secretas entre Washington y La Habana generan incertidumbre y parálisis en el aparato burocrático cubano.
Marrero fue directo en su advertencia. "Insistimos en una idea esencial: si solo vemos el Programa de Gobierno como un documento, perdimos la pelea".
La frase, publicada en su cuenta de X, revela el temor del régimen a que sus propios cuadros no estén respondiendo a la urgencia del momento histórico que vive Cuba.
El programa al que apela Marrero fue aprobado a finales de 2025 y actualizado en febrero de 2026. Es un texto largo, difícil de interpretar para los propios cuadros del régimen, con un lenguaje burocrático y con normas que han sufrido modificaciones en la marcha.
Los objetivos más importantes de ese plan estratégico son: priorizar la autonomía empresarial, la producción de alimentos, el cambio de la matriz energética y lograr la estabilización macroeconómica de Cuba.
El reajuste no fue por los incumplimientos del plan, algo habitual en los programas de desarrollo del Estado cubano, sino por el cambio en el escenario internacional.
En enero, la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses cortó el suministro de petróleo venezolano a Cuba. A finales de ese mes, Donald Trump firmó la Orden Ejecutiva 14380, declarando emergencia nacional y amenazando con aranceles a países que suministren crudo a la isla.
Luego llegaron los reportes de la prensa estadounidense que revelaron cómo la administración Trump negocia en secreto un acuerdo económico con La Habana que incluiría apertura en puertos, energía y turismo.
Trump lo confirmó públicamente en la cumbre "Escudo de las Américas" en Miami. "Cuba está al final del camino. No tienen dinero ni petróleo. Quieren negociar", dijo el presidente.
Las conversaciones estarían a cargo del secretario de Estado Marco Rubio e involucrarían a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, eludiendo los canales oficiales del gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Según analistas políticos, esto coloca a Díaz-Canel, a Marrero y a los cuadros del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) en una posición política y psicológica insostenible ante el pueblo, pero sobre todo pierden credibilidad ante sus subordinados.
El primer ministro les pide disciplina a los dirigentes de las empresas estatales y del PCC, los obliga a comprometerse con una hoja de ruta institucional que no da frutos desde hace décadas, mientras crece la sospecha de que el futuro del régimen se negocia por encima de ellos, entre la familia Castro y Washington.
El resultado es escepticismo entre los dirigentes, una solapada espera por noticias de cambio que no llegan, y parálisis en las instituciones, justificada por la carencia de combustible, la falta de recursos de todo tipo en el país y los apagones diarios de más de 20 horas.
Manuel Marrero ha sido claro en su mensaje, el régimen está "perdiendo la pelea" y el desinterés por su Programa de Gobierno es la prueba más evidente de ello.
Preguntas frecuentes sobre la situación política y económica de Cuba en 2026
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¿Cuál es el "Programa de Gobierno" que Manuel Marrero quiere que se implemente en Cuba?
El "Programa de Gobierno" es un plan estratégico aprobado a finales de 2025 y actualizado en febrero de 2026. Sus objetivos incluyen priorizar la autonomía empresarial, la producción de alimentos, el cambio de la matriz energética y lograr la estabilización macroeconómica de Cuba. Manuel Marrero insta a los dirigentes del régimen a no verlo solo como un documento, sino como una guía obligatoria para la gestión estatal.
¿Qué consecuencias tiene la presión de Estados Unidos sobre el suministro de petróleo a Cuba?
La presión de Estados Unidos, que incluye aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, ha agravado la crisis energética en la isla. Esto ha resultado en apagones prolongados, parálisis del transporte y graves impactos económicos y sociales. La situación es especialmente crítica desde la captura de Nicolás Maduro, que cortó el suministro de petróleo venezolano.
¿Cuáles son las sospechas de negociaciones entre Estados Unidos y Cuba?
Existen reportes de negociaciones secretas entre la administración Trump y la familia Castro, eludiendo los canales oficiales del gobierno de Miguel Díaz-Canel. Estas conversaciones incluirían un acuerdo económico que abarca sectores como puertos, energía y turismo, y una posible salida negociada para Díaz-Canel.
¿Cómo afecta la crisis energética a la población cubana?
La crisis energética ha llevado a apagones que superan las 12 horas en varias provincias, transporte paralizado y una producción agrícola afectada por la falta de diésel. El resultado es un mercado informal donde el combustible alcanza precios inalcanzables para la mayoría, y un impacto severo en la vida cotidiana de los cubanos.
¿Cuál es la postura del gobierno cubano frente a las presiones de Estados Unidos?
El gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, ha expresado disposición al diálogo con Estados Unidos, pero exige respeto a la soberanía cubana. Al mismo tiempo, acusa a la administración Trump de intentar asfixiar la economía cubana mediante sanciones y presiones energéticas.
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