El analista Sebastián Arcos, director interino del Instituto de Estudios Cubanos de la Florida International University, calificó la intervención de Miguel Díaz-Canel, el 13 de marzo, como un "teatro cuidadosamente coreografiado" y señaló que lo verdaderamente revelador no fue solo lo que dijo, sino las imágenes y la dinámica de poder que quedaron expuestas ante las cámaras de la televisión cubana.
El gobernante cubano compareció ante el Buró Político del Partido Comunista de Cuba y confirmó que La Habana y Washington mantienen conversaciones activas. Su discurso fue un giro radical respecto a la postura que sus propios funcionarios sostenían desde hacía semanas.
"Reconoció que efectivamente hay conversaciones andando entre Estados Unidos y Cuba. Hasta hace poco estaban los funcionarios del régimen diciendo que no, que no, que no había conversaciones. Entonces, o ellos no se comunican entre sí, o simplemente había una estrategia de negar ante el pueblo de Cuba que efectivamente el régimen estaba negociando", afirmó Arcos.
El dato más explosivo del análisis fue la presencia de Raúl Guillermo Rodríguez Castro —nieto de Raúl Castro, conocido como "el Cangrejo", teniente coronel del MININT— en la reunión del Buró Político, pese a no ser miembro de ese órgano. Fue una señal inequívoca de quién ejerce el poder real en Cuba.
Su presencia en la reunión del PCC fue leída como la de los ojos y oídos de Raúl: "Él está ahí para recordarle a Díaz-Canel quién es el que manda. Y él va a reportarle inmediatamente a su abuelo qué fue lo que sucedió en esa reunión. Él no es miembro del Buró Político, él no puede estar, no debería estar sentado en esa reunión. Sin embargo, ahí está", señaló Arcos.
La propia frase de Díaz-Canel —que las negociaciones están "dirigidas por el General de Ejército y líder histórico de nuestra revolución, Raúl Castro, y yo"— fue leída por el analista como una definición involuntaria del poder real.
"El poder real de Cuba está en manos de Raúl Castro, no del presidente de la república y primer secretario del partido. Al final, quien manda es Raúl Castro, retirado y sin puesto", dijo. En este sentido es importante destacar que Raúl es un hombre nonagenario pero se mantiene como General de Ejército en Cuba.
El contexto que forzó esta admisión del régimen de sus negociaciones con Estados Unidos es múltiple.
La Habana acumulaba al menos siete jornadas consecutivas de protestas con cacerolazos por apagones de hasta 21 horas diarias, desencadenados por una avería en la central termoeléctrica Antonio Guiteras, que dejó sin electricidad a más de seis millones de personas.
Además, el presidente Trump había declarado en la cumbre "Shield of the Americas" en Miami, que Cuba quiere negociar con Marco Rubio y su administración, haciendo insostenible la negación del régimen.
Las concesiones anunciadas ese viernes fueron tres: la liberación de 51 presos tras diálogo con el Vaticano —sin calificarlos de políticos—, la autorización al FBI para investigar el incidente de la lancha de Florida, y la apertura a inversiones de la diáspora cubanoamericana.
Arcos las calificó de "mínimas" e "ínfimas". Cuba tiene más de 1.200 presos políticos reconocidos. Justicia 11J cifró al menos 760 activos al 12 de marzo. Venezuela liberó 500 en sus propias negociaciones, diez veces más.
Sobre el incidente de la lancha, Arcos fue contundente: "Desde el comienzo yo vengo diciendo que este incidente tiene todas las señales de ser una operación preparada por la inteligencia cubana".
Señaló que el régimen incluyó en su lista de expedicionarios a una persona que en ese momento se encontraba en Miami, lo que implicaría que el gobierno cubano tenía la lista de antemano. Las incongruencias en la versión oficial cubana sobre el incidente apuntan en esa misma dirección.
Arcos destaca que la estrategia del régimen es ganar tiempo. Mientras negocia con Estados Unidos, Díaz-Canel vuelve a la retórica militar, buscando extender las conversaciones lo más posible hasta que pasen las elecciones parciales en Estados Unidos en noviembre, o incluso hasta que el presidente Trump concluya su mandato dentro de tres años.
"Ese es el objetivo fundamental de ellos", sentenció el analista.
Preguntas Frecuentes sobre las Negociaciones entre Cuba y EE. UU.
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Por qué Díaz-Canel confirmó las negociaciones con Estados Unidos?
Díaz-Canel confirmó las negociaciones con Estados Unidos debido a la presión interna y externa. La Habana enfrentaba protestas por apagones prolongados y la administración Trump declaró públicamente las intenciones de negociar, haciendo insostenible negar los contactos. Además, la presencia de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como "El Cangrejo", en reuniones clave reveló la verdadera dinámica de poder en Cuba.
¿Quién tiene el poder real en Cuba según las recientes revelaciones?
Las recientes revelaciones sugieren que el poder real en Cuba sigue en manos de Raúl Castro. A pesar de estar oficialmente retirado, su influencia se mantiene, y su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, actúa como su representante en reuniones importantes, lo que indica que las decisiones cruciales no dependen de Miguel Díaz-Canel.
¿Cuáles han sido las concesiones del régimen cubano durante las negociaciones con EE. UU.?
Las concesiones del régimen cubano han sido mínimas. Incluyen la liberación de 51 presos, la autorización al FBI para investigar un incidente marítimo y la apertura a inversiones de la diáspora cubanoamericana. Sin embargo, estas concesiones son consideradas insuficientes, ya que Cuba tiene más de 1.200 presos políticos reconocidos.
¿Cuál es la estrategia del régimen cubano en las negociaciones con Estados Unidos?
La estrategia del régimen cubano es ganar tiempo en las negociaciones con Estados Unidos. Busca extender las conversaciones lo más posible para sortear eventos políticos importantes, como las elecciones parciales en EE. UU., o incluso la conclusión del mandato de Trump, mientras mantiene una retórica de resistencia y poder.
Archivado en:
