Apagón total en Cuba sin causa clara: La UNE asegura que no hubo averías

Apagón, imagen de referencia Foto © CiberCuba / Sora

Cuba sufrió este lunes una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) sin que, hasta el momento del reporte oficial citado, existiera una causa clara identificada.

La propia Unión Eléctrica (UNE) informó en Facebook que “no se reportan averías en ninguna de las unidades térmicas que estaban en funcionamiento en el momento que ocurrió la desconexión del SEN”, mientras el Ministerio de Energía y Minas comunicó que las causas del colapso seguían bajo investigación.

La caída total del sistema fue confirmada por la UNE con un mensaje en el que señaló: “Ocurrió una desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional. Comienzan a implementarse los protocolos para el restablecimiento. Continuaremos informando”.

Esa confirmación oficial situó al país ante un apagón generalizado después de una jornada que ya venía marcada por fuertes afectaciones eléctricas en todo el territorio nacional.

Posteriormente, la UNE avisó que ya comienzan a funcionar microsistemas en varios territorios del país y que Energás ya tiene una Unidad generadora en servicio.

El dato más relevante del nuevo parte oficial es que, al menos según la UNE, el colapso no estuvo asociado a la salida por avería de ninguna de las termoeléctricas que se encontraban en línea en ese momento.

Normalmente este tipo de desconexiones suele atribuirse a la salida de alguna central, con la Antonio Guiteras entre las más mencionadas en episodios anteriores, pero en este caso la empresa eléctrica aseguró que no hubo averías reportadas en las unidades térmicas operativas cuando ocurrió la caída del SEN.

Esa falta de una causa inmediata explicada de forma pública se produce en medio de una situación previa ya extremadamente frágil.

Una jornada de apagones

Según el parte de la UNE para el 16 de marzo, el día anterior se registraron afectaciones al servicio por déficit de capacidad durante las 24 horas, y esas interrupciones se extendieron también durante la madrugada.

La máxima afectación reportada en la víspera fue de 1.891 megavatios a las 7:20 p. m., una cifra que superó lo previsto por una demanda superior a la pronosticada.

Antes de la desconexión total, el sistema ya operaba bajo una presión severa.

A las 6:00 a. m. del propio 16 de marzo, la UNE reportaba una disponibilidad de solo 1.140 megavatios frente a una demanda de 2.347, con 1.220 megavatios afectados en ese momento.

Para el horario del mediodía se estimaba además una afectación de 1.250 megavatios, lo que confirmaba que la red funcionaba muy por debajo de las necesidades reales del país incluso antes del colapso total.

El parte oficial detalló además un panorama muy deteriorado en la generación.

Entre las unidades reportadas en avería figuraban la 5 de la CTE Mariel; las unidades 2 y 3 de la CTE Santa Cruz; la unidad 2 de la CTE Felton; y las unidades 3 y 6 de la CTE Antonio Maceo. A eso se sumaban mantenimientos en la unidad 6 de la CTE Mariel, la unidad 5 de la CTE Nuevitas y la unidad 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos.

La UNE también informó de 492 megavatios fuera de servicio por limitaciones en la generación térmica.

Pese a ese escenario, la empresa todavía preveía para el horario pico la entrada de la unidad 4 de la CTE Cienfuegos con 80 megavatios, que estaba “en proceso de arranque”.

Con esa previsión, calculaba una disponibilidad de 1.220 megavatios ante una demanda máxima de 3.150, lo que implicaba un déficit de 1.930 megavatios y una afectación pronosticada de 1.960 megavatios en la hora de mayor consumo.

Es decir, aun antes del apagón total, la planificación oficial ya asumía una crisis muy profunda del suministro.

El parte también incluyó el aporte de la generación solar. Según la UNE, los 52 nuevos parques solares fotovoltaicos produjeron 4.262 megavatios hora, con una potencia máxima entregada de 732 megavatios en el horario de la media.

Sin embargo, esa contribución no logró evitar el agravamiento de la crisis ni la posterior caída completa del sistema.

La Isla pasó así de una situación de déficit crónico y apagones prolongados a una desconexión total del SEN sin que la empresa eléctrica hubiese explicado todavía un detonante técnico concreto.

El contexto general sigue siendo el de una grave crisis energética marcada por la antigüedad de las termoeléctricas, la falta de combustible, las constantes averías y la fragilidad estructural del sistema. 

Captura de Facebook

Preguntas frecuentes sobre el apagón total en Cuba y la crisis energética

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¿Por qué ocurrió el apagón total en Cuba el 16 de marzo de 2026?

No se ha identificado una causa clara para el apagón total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) ocurrido el 16 de marzo de 2026. La Unión Eléctrica (UNE) y el Ministerio de Energía y Minas continúan investigando las causas del colapso, aunque se informó que no hubo averías en las unidades térmicas operativas en el momento del incidente.

¿Cuál es el estado actual del Sistema Eléctrico Nacional en Cuba?

El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) sigue siendo extremadamente frágil y opera con un déficit significativo de generación. La antigüedad de las termoeléctricas, las averías constantes y la falta de combustible agravan la crisis energética en Cuba, resultando en apagones frecuentes y prolongados en todo el país.

¿Qué medidas se están tomando para restablecer el servicio eléctrico en Cuba?

Tras el apagón total, se han implementado protocolos para el restablecimiento del servicio. La Unión Eléctrica (UNE) ha comenzado a operar microsistemas en varios territorios, y Energás ha puesto en servicio una unidad generadora. Sin embargo, la capacidad de generación sigue siendo limitada debido a problemas estructurales.

¿Cómo afecta la crisis energética actual a la población cubana?

La crisis energética impacta severamente la vida diaria de los cubanos, con apagones que afectan el suministro de electricidad a hogares, hospitales y servicios esenciales. La falta de luz implica refrigeradores apagados, alimentos en mal estado, y un impacto negativo en la economía y la calidad de vida.

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