
Vídeos relacionados:
El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel responsabilizó este martes a Estados Unidos por la debilitada economía de la isla, en respuesta a una escalada de declaraciones del presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio sobre la situación en Cuba.
En un mensaje publicado en redes sociales, Díaz-Canel acusó a Washington de amenazar “casi a diario” con derrocar el orden constitucional cubano y de utilizar la crisis económica como justificación.
“EE.UU. amenaza públicamente a Cuba (…) y usa un indignante pretexto: las duras limitaciones de la debilitada economía que ellos han agredido y pretendido aislar hace más de seis décadas”, afirmó.
El mandatario también aseguró que Estados Unidos busca “adueñarse del país, de sus recursos y de la economía”, y calificó el embargo como una “feroz guerra económica” aplicada como castigo colectivo contra la población.
Las declaraciones de Díaz-Canel se producen después de varios pronunciamientos de alto nivel desde Washington, y de que The New York Times informara que Washington estaría negociando su salida del poder en la isla.
El presidente Donald Trump afirmó recientemente que Cuba es una “nación fallida” y llegó a sugerir que Estados Unidos podría “hacer lo que quiera” con la isla si se produce un cambio político.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que la economía cubana “no funciona” y que el sistema ha dependido históricamente de subsidios externos, primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela.
Rubio también insistió en la necesidad de cambios profundos en la dirección del país para poder superar la crisis.
El cruce de declaraciones ocurre en medio de una grave crisis energética en Cuba, marcada por apagones prolongados en todo el país, incluido un reciente colapso del sistema eléctrico que dejó a millones de personas sin servicio.
La situación se ha agravado tras la interrupción del suministro de petróleo venezolano, que durante años fue clave para sostener la generación eléctrica en la isla.
En paralelo, se desarrollan contactos entre ambos gobiernos, en lo que Díaz-Canel ha descrito como una “primera fase” de conversaciones bilaterales, mientras desde Estados Unidos se incrementa la presión política.
En este contexto, el gobernante cubano insistió en que el país resistirá cualquier escenario adverso, y aseguró que “Ante el peor escenario, a Cuba la acompaña una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”, concluyó.
Este martes la mayoría del país permanece sin electricidad y se han reportado cacerolazos contra el régimen en varias zonas de la capital y de Santiago de Cuba.
Archivado en: