El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez Rodríguez, admitió este jueves en el programa oficial Mesa Redonda que el 87% de la población cubana abastecida por el sistema hídrico depende del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), que atraviesa su peor crisis en décadas.
"Hoy el 13% de la población que abastece la hoja de agua y saneamiento tiene una alternativa, pero hay un 87% que depende del sistema electroenergético nacional. Y como nosotros somos los segundos consumidores más grandes del país, claro que las afectaciones son mayores", reconoció el funcionario.
Cifras previas del propio gobierno revelan que solo el 33% dispone de alguna alternativa energética para mantener el suministro de agua.
La situación se agrava porque el déficit de generación rozó los 1,881 megavatios en los últimos días, dejando a millones de cubanos sin electricidad durante más de 20 horas diarias en algunas provincias.
Según Rodríguez, en el país hay 3,300 estaciones de bombeo, de las cuales 211 son gravedad, y hay 834 estaciones de bombeo que ya tienen paneles solares.
"O sea que hoy el 13% de la población que abastece la hoja de agua y saneamiento tiene una alternativa, pero hay un 87% que depende del Sistema Electroenergético Nacional", dijo.
A la crisis energética se suma una sequía histórica: 2025 fue el quinto año más seco desde 1901, lo que ha reducido drásticamente los embalses y fuentes de agua en todo el país.
Para "proteger" el abastecimiento a la población, según expuso el funcionario, han establecido prioridades.
Optaron por garantizar combustible a las estaciones de bombeo, los hospitales y otros servicios vitales.
"Lo que pasa es que los déficits son tantos que nosotros en el análisis que hicimos para poder proteger las 480 estaciones hacían falta 591 megas. Si nosotros cogemos 591 megas solo para el abasto de agua, se paralizan casi toda la actividad del país y la población no tendría ninguna opción de energía y es por eso que estamos trabajando de esa forma a nuestro sector", agregó.
Un tercio de la población sin agua
Según datos independientes, más de 3,1 millones de personas enfrentan falta total o parcial de acceso al agua potable.
La respuesta institucional ha sido insuficiente. El plan estaba financiado solo al 27%, según reconoció el propio gobierno ante organismos internacionales.
Naciones Unidas presentó un Plan de Acción Ampliado que requiere 93,4 millones de dólares para hacer frente a la emergencia humanitaria.
En ese contexto, la población busca soluciones desesperadas. En Matanzas, vecinos han abierto pozos improvisados en aceras y patios, mientras que en Santiago de Cuba la contaminación fecal afecta a unas 180,000 personas que se ven obligadas a consumir agua en malas condiciones sanitarias.
Ante la escasez, las pipas de agua se venden en el mercado negro a precios que resultan inalcanzables para la mayoría de los cubanos, convirtiendo el acceso al agua en un privilegio para quienes pueden pagarlo.
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