La reina Máxima de los Países Bajos protagonizó uno de los momentos más comentados de su visita oficial a Estados Unidos al dejarse ver jugando dominó en el icónico Domino Park de Little Havana, en Miami.
Su naturalidad, dominio del español y actitud cercana la convirtieron en el centro de atención tanto de los presentes como en redes sociales.
Acompañada por el rey Willem-Alexander, la monarca —nacida en Argentina— se integró con facilidad entre los habituales del parque, símbolo del exilio cubano en Florida.
Durante la visita, conversó animadamente con los jugadores, compartió risas y participó en varias partidas, celebrando sus jugadas con entusiasmo.
El momento no tardó en hacerse viral. La revista HELLO! destacó la escena señalando que la pareja real “demostró ser el rey y la reina del dominó”, mientras usuarios en redes sociales elogiaban la espontaneidad y calidez de la reina.
La visita a Miami forma parte de una gira de trabajo que incluyó también Filadelfia y Washington D.C. entre el 13 y el 15 de abril. En la capital estadounidense, los reyes fueron recibidos en la Casa Blanca por el presidente Donald Trump, como parte de la agenda oficial.
El Domino Park, conocido oficialmente como Parque Máximo Gómez, es uno de los enclaves más representativos de la comunidad cubana en el sur de Florida. Fundado en 1976 por exiliados, el lugar funciona como punto de encuentro donde el dominó es una tradición profundamente arraigada.
La soltura de la reina Máxima al comunicarse en español y su interacción directa con los asistentes reforzaron su imagen como una figura accesible y carismática.
Su paso por Little Havana dejó una escena poco habitual en la agenda de la realeza: una reina celebrando jugadas de dominó en el corazón del exilio cubano.
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