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El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, desató polémica tras afirmar públicamente que una eventual intervención militar de Estados Unidos en la isla implicaría la muerte de numerosos cubanos, pero que aun así la única opción sería resistir.
“Claro que caerán muchos cubanos, pero la opción de Cuba es resistir”, declaró el diplomático durante el Maratón Cultural Antifascista en Apoyo a Cuba, celebrado en el Monumento a la Revolución de la Ciudad de México, según recogió el diario La Jornada.
Lejos de matizar el costo humano de un posible conflicto, Martínez Enríquez insistió en que la resistencia es el único camino.
“Cuando eso pasa no hay pueblo que se venza, no hay rendición hasta que uno no se rinda. El pueblo cubano no se rendirá nunca”, dando por sentado que el pueblo cubano en masa está con el régimen que gobierna el país
Las declaraciones forman parte de un discurso más amplio en el que el embajador alertó sobre “amenazas” de sectores del gobierno estadounidense de recurrir a la vía militar.
“Hay amenazas… de utilizar la opción militar, lo cual sería catastrófico”, afirmó, antes de reiterar que, pese a ese escenario, la postura sería resistir a toda costa.
En otro momento de su intervención, reforzó el tono épico.
“Ustedes y nosotros no seremos testigos de la derrota de Cuba, seremos protagonistas de la victoria”, dijo: y añadió: “La decisión es resistir y vencer. Y les aseguro que venceremos”.
El diplomático también arremetió contra la política de Washington hacia la isla, calificando de “crímenes” varias de sus medidas.
“La amenaza de que algún país que ose suministrar combustible a Cuba será sancionado es un crimen. El cerco energético contra Cuba es un crimen. El bloqueo económico, comercial y financiero recrudecido contra Cuba es un crimen”, aseveró.
En la misma línea, hizo un llamado a la comunidad internacional: “Llamamos a la humanidad a no ser cómplices de ese crimen”.
El contexto político y el respaldo internacional
El evento, organizado por la Liga Cultural Antifascista y que se extendió por más de 12 horas, coincidió con el 65 aniversario de la invasión de Playa Girón.
Durante la jornada, que incluyó actividades culturales y políticas, también se recogieron 15 toneladas de víveres destinados a la isla.
Desde el escenario, Martínez Enríquez agradeció además el respaldo de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, quien días antes, en la Cumbre en Defensa de la Democracia en Barcelona, propuso una declaración conjunta contra una posible intervención militar en Cuba.
“Un despertar de dignidad… las palabras precisas para rechazar la intromisión contra Cuba”, expresó.
Las afirmaciones del embajador se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana.
A finales de enero de 2026, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que calificó al gobierno cubano como una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos, mientras que en abril medios estadounidenses reportaron que el Pentágono estaría evaluando escenarios de acción militar.
En paralelo, recientes movimientos, como vuelos de vigilancia de la Marina estadounidense cerca de la isla, han sido interpretados como señales de presión adicional sobre el régimen de Miguel Díaz-Canel.
En ese mismo clima, la viceministra cubana de Relaciones Exteriores, Anayansi Rodríguez Camejo, declaró días atrás en Berlín que Cuba resistiría un eventual ataque “hasta el último aliento de cada cubano patriota”, en una línea discursiva que coincide con la expuesta por el embajador en México y también por el propio Díaz-Canel.
Las palabras de Martínez Enríquez, sin embargo, han generado controversia al presentar la posible pérdida de vidas humanas no como una tragedia a evitar, sino como un costo asumido dentro de la narrativa oficial de resistencia.
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