La Unión Eléctrica (UNE) anunció el martes que la culminación de mantenimientos planificados en varias termoeléctricas permitirá reintegrar unos 400 MW a la generación base del país durante julio, aunque el propio organismo reconoció que ese incremento no alcanzará para cubrir la demanda nacional, según informó el Canal Caribe.
El plan original, trazado a inicios de año, contemplaba que cuatro unidades claves -Guiteras, Céspedes 3 y 4 en Cienfuegos, y Felton 1- aportaran entre las cuatro 600 MW en julio y agosto.
Sin embargo, averías imprevistas en las termoeléctricas Guiteras y Céspedes 4 desplazaron el cronograma, reduciendo las expectativas a la mitad.
Pero no es la única causa. Según Edier Guzmán Pacheco, director de Generación Térmica de la UNE, falta de combustible para la generación distribuida agrava aún más el panorama, y ha obligado a ir aplazando los mantenimientos de los bloques.
El pronóstico es que en julio seis unidades estén listas para sincronizar con el SEN: Mariel 6 y Nuevitas 6 (90 MW cada una), y Santa Cruz 3, Renté 5, Renté 6 y Mariel 5 (60 MW cada una).
«En total, las seis unidades concebidas para sincronizar en julio deberán restablecer alrededor de 400 megawatts a la nación», afirmó con entusiasmo el periodista Bernardo Espinoza.
El de la Guiteras sigue siendo un caso crítico. La planta más importante del país, con 330 MW de capacidad, ha fallado 16 veces en lo que va de año. Su economizador acumula 38 años de explotación y presenta fallas recurrentes.
El directivo de la UNE admitió la gravedad de la situación sin ofrecer una solución definitiva: «¿Por qué no se pone nuevo? ¿Por qué no se cambia completo? Cambiarlo completo toma tiempo y estamos a las puertas del verano. Es verdad que ese elemento tiene 38 años, pero no podemos decir vamos a hacerlo nuevo, vamos a cambiarlo, aún teniendo los recursos».
«Nosotros cambiamos la mitad, se hizo una solucion. Esa otra mitad no ha fallado, pudiera empezar a fallar. Incluso en las que hemos trabajado, es donde está fallando», admitió.
El anuncio llega en el peor momento energético de la historia reciente de Cuba. El déficit eléctrico superó los 2,208 MW el 25 de junio, un récord absoluto que dejó sin electricidad simultánea a cerca del 70 % del territorio nacional.
Para este miércoles, el déficit proyectado para el horario pico era de 2,075 MW, con una disponibilidad de apenas 1,148 MW frente a una demanda de 3,200 MW.
El impacto sobre la población es devastador. En Matanzas, algunas comunidades acumularon hasta 85-87 horas consecutivas sin electricidad en junio.
En La Habana los cortes promedian entre 20 y 24 horas diarias. El lunes, vecinos de la calle Salud en Centro Habana protagonizaron cacerolazos tras más de 28 horas sin electricidad, gas ni agua.
El régimen atribuye la crisis al «cerco energético» impuesto por Washington, en referencia a la Orden Ejecutiva 14380 firmada por Donald Trump el 29 de enero de 2026, que impone sanciones secundarias a países que suministren combustible a Cuba.
El Observatorio Cubano de Conflictos contabilizó 1,311 protestas en mayo pasado, la cifra más alta desde el 11 de julio de 2021, en un contexto de malestar social creciente que los apagones prolongados no hacen más que intensificar.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el régimen cubano enfrenta una crisis energética tan severa?
La crisis energética en Cuba es el resultado de décadas de mala gestión, falta de inversión en infraestructuras y decisiones económicas fallidas por parte del gobierno. El sistema eléctrico nacional enfrenta averías frecuentes en sus termoeléctricas, falta de mantenimiento adecuado y escasez de combustible, lo que ha dejado a la población con apagones prolongados. Además, las sanciones internacionales han agravado la situación al restringir el suministro de combustible.
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¿Qué medidas ha anunciado el gobierno cubano para mitigar los apagones?
La Unión Eléctrica (UNE) ha informado sobre la culminación de mantenimientos en varias termoeléctricas para intentar recuperar unos 400 MW durante julio. Sin embargo, las propias autoridades reconocen que este incremento no será suficiente para cubrir la demanda nacional de electricidad. La falta de combustible sigue siendo un obstáculo significativo, y no se han presentado soluciones definitivas para resolver la crisis.
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¿Cómo afecta la crisis energética a la vida diaria de los cubanos?
Los apagones prolongados y frecuentes tienen un impacto devastador en la vida cotidiana de los cubanos. Las interrupciones eléctricas significan falta de luz, refrigeradores apagados, alimentos que se echan a perder y un funcionamiento limitado de hospitales y escuelas. En algunas áreas, las familias enfrentan cortes eléctricos de hasta 85 horas consecutivas, afectando gravemente su calidad de vida.
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¿Qué papel juegan las sanciones internacionales en la crisis energética de Cuba?
Las sanciones internacionales, especialmente las impuestas por Estados Unidos, han exacerbado la crisis energética en Cuba al limitar el acceso a combustible y otros recursos necesarios para la generación eléctrica. La Orden Ejecutiva 14380 firmada por Donald Trump impone sanciones a países que suministren combustible a Cuba, lo que ha afectado la capacidad del país para mantener su infraestructura energética.
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