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Brittany Clark, una joven de 31 años residente en Orlando, murió tras ser atacada por un caimán de casi cuatro metros mientras se refrescaba en el río Econlockhatchee, cerca del Bosque Estatal Little Big Econ, en el condado de Seminole, en Florida.
Lamentablemente, el reptil le arrancó ambos brazos mediante el llamado «giro de la muerte» y la joven falleció desangrada antes de llegar al hospital.
Medio locales precisaron que el ataque ocurrió alrededor de la 1:30 de la tarde del 28 de junio en una zona donde el agua apenas alcanzaba un metro de profundidad.
Clark se encontraba con su novio, Chance Allison, de 30 años, y su mejor amiga, Jayden Hernandez, cuando el reptil emergió de forma súbita.
Los minutos previos a la tragedia
Hernandez relató en Facebook que momentos antes el grupo había bromeado sobre unas burbujas en el agua.
Allison nadó sobre esa zona para demostrar que no había peligro, y todos rieron.
«Solo era una broma... y, pocos minutos después, atacaron a mi mejor amiga», escribió.
«Estábamos sonriendo y hablando, y de repente fue un caos total», describió Allison.
El desesperado intento de rescate
Según un informe forense citado por The Daily Mail, el caimán sujetó a Clark por un brazo y ejecutó el «giro de la muerte».
Allison se aferró al reptil para liberarla, pero el animal arrastró a ambos bajo el agua.
Cuando finalmente los soltó, Allison llevó a Clark hasta la orilla y comenzó a practicarle reanimación cardiopulmonar mientras Hernandez llamaba al 911.
El audio de esa llamada recoge la desesperación del momento.
«Está perdiendo mucha sangre… necesitamos detener la hemorragia», se escucha decir a Allison.
Cuando la operadora preguntó por el estado de los brazos, Hernandez respondió: «Uno está apenas colgando, el otro ya no está».
«Pedimos ayuda y sentí que la llamada con la operadora duró una eternidad, aunque en realidad fueron solo 12 minutos. Doce larguísimos minutos durante los que mi mejor amiga luchó por su vida», escribió Hernandez.
El último pedido de Brittany
Antes de perder el conocimiento, Clark le hizo a su novio un último y desgarrador pedido.
«Mientras esperábamos que llegara la ambulancia, Brittany solo me pidió que me asegurara de cuidar a Hokie», recordó Allison, refiriéndose al pastor alemán de la joven, que estaba en la orilla durante el ataque.
Allison prometió cuidar para siempre a los dos perros de Clark. A pesar de sus esfuerzos y de la llegada de los servicios de emergencia, la joven murió camino del hospital.
La familia exige medidas de seguridad
Tras la tragedia, el padre de Clark pidió reforzar la señalización en áreas naturales con presencia de fauna silvestre e instalar advertencias más visibles para los visitantes.
«Amaba a las personas, la naturaleza y la aventura», expresó al recordar a su hija.
Allison declaró a NBC News que Clark «era una persona increíble y cariñosa, y no merecía morir de esa manera».
Señaló, además, que nadie les advirtió que no debían entrar al agua: «Nadie nos dijo que no entráramos. Hablamos con una persona que solo mencionó que solía llevar a sus perros allí, pero nada más».
La investigación y el contexto
Tras el incidente, la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) y la Oficina del Sheriff del condado de Seminole acudieron al lugar.
Los equipos localizaron y sacrificaron dos caimanes: uno de aproximadamente cuatro metros hallado en la zona del ataque, y otro de unos 3,8 metros encontrado a 800 metros de distancia, ambos sometidos a análisis forenses.
Expertos señalaron que el ataque coincidió con el fin del período reproductivo de los caimanes, época en que los machos intensifican su comportamiento territorial, agravado por una severa sequía que redujo los niveles del río y concentró a los reptiles en zonas más pequeñas.
La muerte de Clark fue el primer ataque fatal registrado en el condado de Seminole y el número 33 en la historia de Florida desde 1948. Florida alberga aproximadamente 1,3 millones de caimanes en lagos, ríos y estanques de todo el estado.
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