El periodista y escritor cubano Luis Felipe Rojas lanzó este martes una advertencia que él mismo calificó de incómoda: el hambre y la miseria extrema que padece Cuba pueden convertirse en el detonante que precipite el fin del régimen, aunque ese desenlace llegue de forma caótica.
Rojas lo dijo en una entrevista con Tania Costa para CiberCuba, al reflexionar sobre el deterioro sostenido de las condiciones de vida en la isla y el agotamiento de los mecanismos que antes amortiguaban la crisis.
«Es desagradable pensarlo, decirlo, pero el hambre, la miseria extrema, y mientras más se vaya cerrando el círculo, va a ser un detonante y una vía más directa para que acabe todo, aunque acabe mal, antes que esperarlo desde afuera», afirmó el autor de "El ruido de los libros".
Para ilustrar ese deterioro, Rojas recurrió a la transformación de las remesas como termómetro de la crisis. Antes, explicó, una familia cubana con parientes en el exterior recibía al menos 100 dólares al año y eso bastaba como alivio. Ahora, aunque los envíos lleguen mensualmente, el dinero ya no alcanza de manera sostenida.
«Le pueden mandar dinero y un día puede comprar las cosas. Un mes puede comprar las cosas, pero en el otro mes eso que había ya no hay», señaló.
El escenario que describe Rojas coincide con datos que revelan niveles críticos de inseguridad alimentaria en toda la isla. El Food Monitor Program determinó que el 96,91% de los cubanos perdió acceso adecuado a alimentos en abril de 2026, y que el 33,9% de los hogares reportó hambre reciente.
Ese malestar acumulado ya se ha traducido en movilización. El Observatorio Cubano de Conflictos registró 1,311 protestas en mayo de 2026, la cifra mensual más alta del año, después de que estallara una protesta frente al gobierno el 13 de mayo en San Miguel del Padrón, La Habana, con la consigna «¡Corriente y comida!» como grito de una población al límite.
Las remesas, que podrían aliviar parte de esa presión, enfrentan obstáculos crecientes. Western Union suspendió indefinidamente los envíos desde Estados Unidos a Cuba en febrero de 2025 tras sanciones contra Orbit S.A., y desde enero de 2026 se aplica un impuesto del 1% a los giros en efectivo desde territorio estadounidense.
En el primer semestre de 2026 se registraron casi dos mil acciones represivas en Cuba, la mayoría vinculadas a protestas pacíficas, lo que evidencia que el régimen responde al descontento con más represión en lugar de soluciones.
Al cierre de la entrevista, Rojas reveló que trabaja en una novela ambientada precisamente en ese cruce entre la historia del régimen y el exilio. La trama arranca en el servicio militar cubano durante la Causa número uno de 1989 —el proceso judicial que culminó con el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa y tres oficiales del Ministerio del Interior—, y sigue a un grupo de reclutas que custodian a un alto oficial trasladado desde una prisión especial hacia Oriente.
«Uno de estos soldados viene hacia Estados Unidos y se encuentra con alguien que se parece a esa persona a la que ellos custodiaron, pero nunca está. Las historias se cruzan entre Estados Unidos y Cuba», explicó Rojas, quien acude dos o tres veces por semana a una biblioteca pública de Miami para avanzar en el manuscrito.
La Causa número uno es considerada uno de los episodios más oscuros de la historia del régimen cubano, con debates persistentes sobre si las acusaciones de narcotráfico fueron un pretexto para eliminar figuras con demasiado poder o popularidad dentro del propio sistema.
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