Jessica Suárez, una cubana que cruzó la frontera hacia Estados Unidos en 2021, anunció en un video publicado en Facebook su inminente regreso definitivo a Cuba junto a su esposo y sus tres hijas.
Suárez explicó que, después de cinco años atrapados en un limbo migratorio, han decidido irse porque la audiencia final de su esposo en la corte de inmigración está a punto a punto de celebrarse y temen que le pongan una orden de deportación.
Una odisea sin residencia
Al entrar a territorio estadounidense en 2021, la familia quedó bajo supervisión de la Agencia de Control de Inmigración y Aduanas mediante el formulario I-220A, un documento que no equivale a parole ni a una admisión formal y que no garantiza protección contra la deportación.
Desde 2022 intentaron regularizar su situación sin éxito.
«La odisea para poder obtener los papeles para nosotros ha sido literalmente una pesadilla. Desde encontrarnos personas que nos han hecho todos los papeles mal, hasta otros que no nos han hecho ningún papel y simplemente nos robaron el dinero», relató Jessica en un video que se ha vuelto viral.
Cuatro años después, la familia sigue sin residencia.
«La pedimos en el 2022 y todavía estamos en el 2026 y nada de la bendita residencia», admitió.
El miedo a la corte final
El detonante fue la proximidad de la audiencia definitiva del esposo, programada para agosto.
«Se acerca la corte final para mi esposo y estamos cagados de miedo», confesó.
Jessica describió el clima que rodea los procesos migratorios actuales: «Para mi familia esto ha sido una tortura psicológica muy grande. Hay personas que ni siquiera le han dejado abrir la boca en corte, es decir, literalmente no tenemos ni derecho a defendernos».
Este escenario no es aislado: las cortes de inmigración han adelantado audiencias de cubanos con I-220A que estaban programadas para 2028 o 2029 hacia junio-septiembre de 2026, aumentando la presión sobre miles de familias.
Irse antes de que los deporten
Ante ese panorama, la familia tomó la decisión de salir voluntariamente.
«Yo la verdad no quiero que nos boten de este país y perder la posibilidad de regresar para siempre. Así que prefiero irme yo, mis hijas, junto con mi esposo por nuestra propia voluntad», admitió.
«No lo voy a dejar solo en el momento en que él más nos necesita», añadió, aclarando que no quiere que la familia sea separada.
Su hija menor, nacida en territorio estadounidense, es ciudadana americana. «Lo siento mucho por mis hijas, sobre todo por la más chiquita que nació aquí, pero al menos ella siempre va a tener la posibilidad de regresar», señaló.
Jessica también respondió a su entorno: «La mayoría de nuestras amistades dicen que es una locura y que nos estamos desesperando, pero claro, para ellos es fácil decir porque todos ellos tienen sus papeles arreglados ya».
Y resumió cinco años de frustración en una frase: «Este país definitivamente no nos abrió las puertas».
Pese a regresar a la isla, Jessica no abandona la esperanza.
«Yo pienso que dentro de poco Cuba se va a volver a poner buena porque Trump nos va a acabar de meter manos. Yo realmente no pierdo las esperanzas de que eso suceda», concluyó Jessica Suárez, quien precisó que planea retomar la creación de contenido desde la isla.
Lo que dice la comunidad
El video acumuló más de 357,000 reproducciones y más de 1,060 comentarios, con un sentimiento predominante de empatía. Muchos respaldaron la lógica de salir antes de una deportación forzada: «Yo me iría voluntariamente. Si te deportan, quizás no puedas regresar nunca. Lo más importante es mantener unida a la familia».
Otros advirtieron sobre las duras condiciones en la isla: «Entiendo tu decisión, pero prepárate porque la situación en Cuba es muy difícil, sobre todo por los apagones y la escasez». Algunos sugirieron destinos alternativos como México, Brasil o Uruguay.
También hubo voces de cautela legal. El abogado de inmigración Willy Allen ya había advertido que los cubanos con I-220A no detenidos no deberían aceptar la salida voluntaria, pues puede activar prohibiciones de reingreso de tres a diez años y debilitar solicitudes de asilo pendientes.
El caso no es el primero de este tipo. Otro cubano con I-220A anunció su regreso voluntario a Cuba el 27 de julio, días antes. Para mayo-junio de este año, el acumulado de cubanos repatriados a la isla desde EE.UU. superaba los 612.
Preguntas Frecuentes sobre el Retorno de Cubanos desde EE.UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué algunos cubanos con el formulario I-220A regresan a Cuba voluntariamente?
Muchos cubanos con el formulario I-220A deciden regresar voluntariamente a Cuba debido al miedo a ser deportados y a la incertidumbre legal que enfrentan en Estados Unidos. La presión de las audiencias migratorias adelantadas y el temor a ser detenidos sin previo aviso son factores determinantes para esta decisión. Además, las dificultades para regularizar su estatus migratorio y la falta de protección que ofrece el I-220A contribuyen a que opten por esta salida antes de una deportación forzada.
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¿Qué implica tener un formulario I-220A en Estados Unidos?
El formulario I-220A es una Orden de Libertad Bajo Supervisión emitida por ICE que permite a un migrante permanecer fuera de custodia mientras su caso está pendiente ante un juez de inmigración. Sin embargo, este documento no otorga estatus legal, no es un parole y no garantiza el acceso a la Ley de Ajuste Cubano. Además, regresar voluntariamente a Cuba puede destruir la credibilidad de un caso de asilo pendiente.
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¿Cuáles son las consecuencias de regresar voluntariamente a Cuba con un I-220A activo?
Regresar voluntariamente a Cuba con un I-220A activo puede afectar negativamente cualquier solicitud de asilo pendiente al interpretarse como una falta de temor real a la persecución. Además, puede activar prohibiciones de reingreso a Estados Unidos por un período de tres a diez años si el proceso no se cierra adecuadamente ante un juez de inmigración.
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¿Qué opciones tienen los cubanos con I-220A para regularizar su situación migratoria en EE.UU.?
Los cubanos con I-220A pueden buscar asesoría legal para evaluar opciones como el ajuste cubano, si califican, o explorar vías legales alternativas para obtener la residencia permanente. Es crucial contar con representación legal adecuada, ya que el formulario I-220A no garantiza automáticamente la residencia ni la protección contra la deportación, y la situación legal puede variar según el caso específico y la jurisdicción.
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¿Qué papel juega el contexto político en EE.UU. en la situación de los cubanos con I-220A?
El contexto político en EE.UU., particularmente bajo la administración Trump, ha endurecido las políticas migratorias, lo que ha incrementado la presión sobre los migrantes con I-220A. Las medidas incluyen el adelanto de audiencias y el aumento de detenciones, lo que genera incertidumbre y temor entre los afectados. La falta de un consenso claro sobre el estatus del I-220A y los cambios en las políticas migratorias afectan significativamente las posibilidades de regularización para estos cubanos.
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