La abogada de inmigración Liudmila Marcelo lanzó una advertencia urgente durante una entrevista con Tania Costa para CiberCuba. En su opinión, las Cortes de Inmigración están adelantando masivamente las fechas de audiencia para cubanos con I-220A, y ella interpreta esa aceleración como una estrategia deliberada para deportar al mayor número posible de personas antes de que ese formulario sea reconocido oficialmente como parole.
«Están adelantando tanto, tanto, tanto las Cortes que me hace pensar que quieren hacer todo esto antes de que la I-220A sea parole; para tener la mayor cantidad de deportados posible», afirmó Marcelo.
La abogada describe un escenario caótico que desborda a todo el sistema migratorio, no solo al Servicio de Inmigración y Aduanas. «Y no es solamente ICE, es todo el sistema. Estamos de verdad volviéndonos locos», señaló.
Los inmigrantes reciben notificaciones de audiencias programadas para el mes siguiente sin haberlo sabido con antelación, sin tiempo para reunir dinero ni contratar representación legal. Según Marcelo, presentarse sin abogado equivale a un riesgo extremo: «Van a tener que ir solos a Corte que es prácticamente un suicidio».
Detrás del adelanto hay una lógica que la abogada explica con claridad: si el I-220A termina siendo reconocido como parole, quienes ya hayan sido deportados podrían solicitar la reapertura de sus casos mediante una moción —el formulario 1065—, pero ese proceso implicaría más tiempo y más dinero.
«Si la I-220A es parole, hay que pedir al juez que reabra el caso. 'Hágame 1065, haz una moción para que te termine el caso, te lo mandan al juez. Y entonces es dinero y dinero y dinero. Yo creo que lo que hay ahí es esa voluntad», advirtió.
Esta alerta se produce en el contexto del caso de Dairon Fuentes Rodríguez, cubano con I-220A, detenido en Texas desde el 4 de diciembre de 2025, cuya esposa —residente legal— supera las 36 semanas de embarazo. Fuentes solicitó salida voluntaria, fue llevado al aeropuerto, pero Cuba rechazó su entrada y fue devuelto al centro de detención. Un segundo cubano con I-220B intentó salir vía Panamá hacia Cuba: ambos países lo rechazaron y regresó a Estados Unidos con grillete electrónico.
Marcelo también respondió a la pregunta de un espectador sobre si un padre con residencia permanente puede ayudar a un hijo casado con I-220A. La respuesta fue categórica: «Los padres residentes no pueden pedir a los hijos casados». Incluso si el padre fuera ciudadano, la categoría de hijos adultos casados de ciudadanos implica tiempos de espera muy prolongados para la disponibilidad de visa, y el fiscal no cerraría la Corte por esa razón.
Sobre las notificaciones masivas que están llegando a cuentas de USCIS, la abogada explicó que responden a órdenes judiciales. Según dijo, a principios de junio un juez ordenó procesar los casos, y recientemente otro juez preguntó, además, por los permisos de trabajo pendientes. Sin embargo, aclaró que esos correos no garantizan resolución inmediata. Simplemente los envían porque lo que quieren decir es: «Estoy procesando el caso".
Eso, a juicio de Liudmila Marcelo, no significa que esos casos se van a terminar este mes, el mes que viene o dentro de dos meses. "Solo quieren decir: 'Estoy procesando'».
El litigio sobre si el I-220A equivale a parole lleva años en los tribunales. En febrero de 2026, el 11º Circuito de Apelaciones anuló decisiones del BIA y devolvió los casos para nueva revisión, sin declarar elegibilidad automática para residencia. Jueces en Orlando, Nueva Orleans y San Antonio han otorgado residencia a cubanos con I-220A interpretándolo como parole válido, pero el gobierno federal ha apelado todas esas decisiones, dejándolas en suspenso.
El abogado Willy Allen ya había advertido en la misma línea que los cubanos con I-220A nunca deben aceptar salida voluntaria, posición que Marcelo comparte plenamente: «Mientras estés aquí tienes la esperanza de que si la I-220A se hace parole, ahí caes tú. Sin embargo, si no estás aquí, pierdes esa posibilidad».
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