Raul Mas Canosa, empresario cubanoamericano y hermano menor del histórico líder del exilio Jorge Mas Canosa, reivindicó este viernes la visión de su hermano para Cuba: restaurar la democracia, liberar a los presos políticos y tender puentes entre la diáspora y los cubanos de la Isla, sin ningún afán de revancha ni de recuperar propiedades.
En una entrevista con Tania Costa para CiberCuba, Raul Mas Canosa fue categórico al hablar de la figura de su hermano. «Esas son las cosas que Jorge quería ver en Cuba: restaurar la democracia y no para ir a quitarle la propiedad a alguien o hacer esto o lo otro», afirmó. El propósito, subrayó, era otro: «Era para ayudar, o sea, para realmente unir las dos comunidades, la de aquí en el exilio con los cubanos de la Isla».
El banquero y analista cubanoamericano describió la agenda que su hermano Jorge Mas Canosa habría impulsado en una Cuba en transición: recrear las instituciones democráticas, liberar a todos los prisioneros políticos y convocar elecciones libres. «Hubiera querido ir a Cuba a reconstruir, a recrear las instituciones que necesita un país en democracia, para liberar los prisioneros políticos», señaló.
En ese sentido, Raul Mas Canosa descartó de plano que sus sobrinos —Jorge Mas Santos y José Mas Santos, hijos de Jorge Mas Canosa y copropietarios del Inter Miami CF junto a David Beckam— tengan motivaciones económicas para mirar hacia la Isla. «Ellos no necesitan ni un centavo adicional. Tienen suficiente dinero para que les dure no el resto de la vida sino quizás por diez vidas», afirmó.
Como muestra del poderío empresarial de la familia, mencionó el club de fútbol: «También han tenido un éxito increíble con el equipo de fútbol, con el Inter Miami, con Leo Messi. Eso también hoy día tiene un valor extraordinario». Si sus sobrinos piensan en Cuba, dijo, es por razones de otra índole: «La gente no va para Cuba porque necesitan el dinero; van para Cuba porque sienten la obligación moral de ir para reconstruir lo que hubiera querido su padre».
Raul Mas Canosa también habló en nombre propio al explicar el vínculo emocional que une a los cubanos del exilio con la Isla. «Nosotros, que nos criamos aquí (en Estados Unidos), también sentimos que Cuba es parte de nuestro ADN», dijo.
El empresario describió además un clima de renovado optimismo entre los cubanoamericanos de Miami. «En este pueblo hay muchas personas, diferentes grupos aquí que sí que están estudiando el caso de Cuba. Se ha reactivado, porque por largo tiempo no se sabía al fin cuándo iba a haber algún tipo de cambio, pero ahora la gente está mucho más animada», señaló.
Ese optimismo coincide con una etapa de intensa actividad en el exilio. En marzo de 2026, diversas organizaciones firmaron en Miami el «Acuerdo de Liberación», una hoja de ruta hacia la democratización de Cuba, y en junio la oposición cubana ratificó en Madrid un plan de transición en cuatro fases. Los puntos clave del plan que Jorge Mas Canosa dejó para Cuba también fueron publicados a comienzos de este año, en medio del debate sobre el futuro de la isla.
Raul Mas Canosa fue cuidadoso, sin embargo, en no presentar a su familia como la única voz en ese proceso. «Hay varias conversaciones. Nadie tiene un monopolio, ni incluso mis sobrinos pretenden tener un monopolio», concluyó.
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