
Julio Borrell llegó a Estados Unidos a los 26 años huyendo de Cuba durante el éxodo del Mariel. Cuarenta y seis años después, a los 72, un autobús lo dejó en el sur de México, a unos 3,200 kilómetros de la frontera estadounidense, sin que supiera siquiera dónde estaba.
«Estoy en un lugar llamado Tapachula, Chiapas», le dijo por teléfono a su hija después de caminar cerca de una hora y conseguir un celular prestado.
La historia de Borrell fue reconstruida por The Atlantic en un reportaje publicado este lunes sobre migrantes enviados por la administración de Donald Trump a México cuando no pueden ser deportados directamente a sus países de origen.
Borrell había acudido en diciembre a una cita migratoria rutinaria, como había hecho muchas veces antes, pero esta vez agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo detuvieron.
Pasó cuatro meses recluido en el centro de detención conocido como Alligator Alcatraz, en Florida, y posteriormente fue trasladado a Eloy, Arizona. Desde allí comenzó un recorrido de 47 horas en autobús hasta la frontera mexicana y después otro viaje hacia el extremo sur del país.
Al llegar a Tapachula, estaba desorientado y lejos de la vida que había construido durante más de cuatro décadas en Estados Unidos.
Borrell tiene siete hijos estadounidenses, 11 nietos y un bisnieto, según The Atlantic. Durante años administró un taller mecánico y acudía periódicamente a sus citas migratorias.
«¿Por qué diablos nos trajeron aquí?», preguntó al periodista que contó su historia.
Seis meses después de llegar a Tapachula, sobrevivía reparando neumáticos mientras intentaba reunir suficiente dinero para alquilar un pequeño estudio.
En sus primeras semanas ocurrió algo inesperado: reconoció en la calle a un viejo amigo cubano de Miami, propietario de un negocio de azulejos, que también había terminado deportado allí. El hombre había llegado desde Cuba a Estados Unidos a los seis años y tenía residencia permanente, según el reportaje.
«Tenemos que salir de aquí. No voy a morir en Tapachula», le dijo Borrell.
Su caso forma parte de una realidad que afecta a miles de migrantes. Tapachula, una ciudad de unos 350,000 habitantes, alberga actualmente alrededor de 60,000 extranjeros de numerosas nacionalidades, según The Atlantic. Funcionarios de la Organización Internacional para las Migraciones la llaman informalmente «TapaYork».
Los cubanos ocupan un lugar destacado entre quienes terminan varados allí. Un informe de Human Rights Watch, titulado «Nos abandonan aquí a morir», contabilizó 4,353 cubanos, el grupo más numeroso. De los 53 deportados entrevistados por la organización, 41 eran cubanos y 17 tenían al menos 60 años; el mayor tenía 83.
México ha negado que facilite estas deportaciones, aunque The Atlantic recogió testimonios de más de una docena de migrantes que describieron la participación de agentes migratorios de ambos países durante los traslados.
Para quienes llegan sin conocer la ciudad ni tener recursos, la desorientación es evidente.
«Están perdidos. Simplemente arrastran los pies. Ni siquiera saben dónde están», explicó al medio Mervil Wisdael, un haitiano que lleva años viviendo en Tapachula.
Las deportaciones de cubanos hacia terceros países tampoco se limitan a México. Estados Unidos ha enviado cubanos a países africanos, mientras busca acuerdos con otros gobiernos para recibir migrantes que no pueden ser repatriados directamente.
Varios cubanos varados en Tapachula dijeron a The Atlantic que planean organizar una caravana hacia el norte. Saben que alcanzar la frontera estadounidense será extremadamente difícil, pero quieren llamar la atención sobre quienes fueron expulsados después de pasar años —y en algunos casos décadas— en Estados Unidos.
Borrell es uno de ellos: llegó por el Mariel siendo un joven de 26 años y, 46 años después, intenta reconstruir su vida a miles de kilómetros de sus hijos, nietos y bisnieto.
Preguntas frecuentes sobre cubanos deportados a México desde Estados Unidos
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Estados Unidos deporta a cubanos a México?
Estados Unidos deporta a cubanos a México cuando La Habana no acepta vuelos de devolución, especialmente en casos con antecedentes penales. Esta práctica se ha intensificado bajo la administración de Donald Trump.
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¿Cuántos cubanos han sido deportados a México?
Según un informe de Human Rights Watch, más de 4,353 cubanos fueron deportados a México entre el 20 de enero de 2025 y el 9 de marzo de 2026, convirtiéndose en el grupo más numeroso entre los deportados a ese país.
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¿Cómo es la situación de los cubanos deportados en México?
Los cubanos deportados a México se enfrentan a una situación de limbo legal, sin documentos, sin permiso de trabajo y sin una vía clara para regularizarse. Muchos viven en condiciones precarias y sin acceso a servicios básicos.
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¿Qué denuncias se han presentado sobre el trato a los cubanos deportados?
Las denuncias incluyen tratos degradantes y condiciones inhumanas en centros de detención de ICE en Estados Unidos, así como abandono y falta de apoyo en México, donde se les deja sin guía ni documentación.
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