
El Parque de los Sueños, principal espacio recreativo de Santiago de Cuba, llega al final de la temporada estival con buena parte de sus atracciones paralizadas, casi todas las jaulas del zoológico vacías y restaurantes, heladerías y kioscos cerrados.
Tras un recorrido por el complejo, que reúne el parque de diversiones 26 de Julio, el zoológico y el parque de San Juan en unas 36 hectáreas, un reportaje de Cubanet mostró este viernes un deterioro generalizado que también reconocen los trabajadores del lugar.
"Este ha sido el año más malo", declaró uno de los empleados al equipo periodístico.
La falta de visitantes resulta especialmente evidente. Otro trabajador aseguró que agosto transcurrió prácticamente igual durante todo el mes y señaló que una jornada con apenas una docena de personas podía considerarse una de las más concurridas.
El deterioro también alcanza al zoológico. El espacio, que en otros tiempos albergó pájaros, monos, hipopótamos, patos y leones, tenía durante la visita casi todas sus jaulas vacías. Solo un buey y un viejo avestruz permanecían visibles. El foso de los leones estaba desierto, aunque el mal olor persistía. "No hay ni guía", exclamó uno de los presentes ante la ausencia de personal para acompañar a los visitantes.
En el área de atracciones eléctricas, la situación no era diferente. La subida de la gloria permanecía detenida y la entrada principal estaba cerrada con candado. Solo tres aparatos funcionaban en la última sección del complejo, mientras restaurantes, heladerías y kioscos permanecían cerrados y sin una fecha anunciada de reapertura.
La entrada continúa siendo relativamente económica para las familias de menores ingresos, con un precio de cinco pesos para los niños y 10 para los adultos.
Sin embargo, consumir dentro del recinto supone un gasto mucho mayor. Un cucurucho de frituras de boniato costaba 180 pesos y, al momento de la visita, esa era la primera venta del día para el dependiente.
Dos visitantes atribuyeron parte de la escasa asistencia a los prolongados apagones que afectan a la provincia. Buena parte de las atracciones del parque depende del suministro eléctrico para funcionar, algo que resulta bastante en el actual escenario de crisis energética en el país.
Uno de los trabajadores también señaló los daños provocados por el huracán Melissa, que devastó la región oriental en octubre de 2025 y afectó la infraestructura del complejo. Las cifras oficiales registraron más de 95,000 viviendas afectadas en Santiago de Cuba tras el paso del ciclón.
Sin embargo, los propios trabajadores reconocen que los problemas no comenzaron con Melissa. El abandono y la falta de mantenimiento forman parte de un deterioro estructural que ya afectaba al complejo antes del huracán.
La alternativa recreativa privada más cercana, el Ocio Club Casablanca, ubicado en la avenida Victoriano Garzón, mantiene precios muy superiores. La entrada cuesta 500 pesos por niño y 1,000 pesos por adulto, una diferencia que limita aún más las opciones de entretenimiento para las familias con menores ingresos.
El deterioro del Parque de los Sueños no es un caso aislado en Santiago. La feria del distrito José Martí, conocida como La feria del J y considerada el segundo parque de diversiones de la ciudad, fue documentada este mes como completamente desmantelada, sin atracciones, cercas ni cafeterías en funcionamiento.
El mismo patrón se repite en parques de La Habana, Camagüey, Holguín y Matanzas, evidencia de una crisis generalizada de los servicios públicos para el ocio en Cuba.
En Santiago, el deterioro del patrimonio público también se ha manifestado en el robo de luminarias solares recién instaladas en avenidas principales y en el estado ruinoso del antiguo Hotel Venus, convertido en basurero.
Vídeos relacionados:
Archivado en: