El Periódico Girón, diario oficial de la provincia de Matanzas, sorprendió al dedicar el episodio de cierre de la primera temporada de su podcast «Matanzas por Contar» a la cartomancia como tradición espiritual cubana, una práctica que la prensa estatal ha tratado históricamente con distancia o la ha ignorado.
El episodio, titulado «El poder de la Cartomancia», se publicó el 30 de agosto con una duración de casi 29 minutos. Lo conducen dos periodistas identificadas como «Betty y Giselle», quienes salieron a las calles de Matanzas a recoger opiniones de ciudadanos y entrevistaron a la cartomántica local Lily González.
Lo llamativo no es solo el tema de investigación, sino el enfoque. El medio oficialista presenta la cartomancia de forma positiva y culturalmente legítima, sin condena ideológica ni distancia folclórica, describiendo a los cartománticos cubanos como parte de «una tradición espiritual y esotérica arraigada, que combina prácticas religiosas indígenas, africanas y europeas».
Lily González ejerce desde los 17 años como cartomántica. Suele usar la baraja española y explicó su método con naturalidad: «Yo barajo 12 veces las cartas, las divido en tres y le digo su casa, su salud y su felicidad».
Sobre los prejuicios que rodean a la práctica, los comentarios de la población fueron muy diversos. «Pienso que no es tan diabólico, ni es tan oscuro, ni nada», dijo un cubano.
Sin embargo, otra persona advirtió que «hay que tener mucho cuidado, porque vivimos en un mundo que es dual, en un mundo de la oscuridad y de la luz».
El podcast distingue dos vertientes principales de la cartomancia en Cuba: la popular, que emplea la baraja española para consultas sobre amor, trabajo, salud y futuro; y la religiosa, integrada a la santería o el espiritismo para transmitir «mensajes del más allá».
En cuanto a los instrumentos de adivinación, el episodio detalla las barajas más usadas: la española, con 48 naipes divididos en cuatro palos (oros, espadas, bastos y copas); la francesa, con 52 naipes (corazones, diamantes, tréboles y picas); y el Tarot de Marsella, compuesto por 78 cartas —22 arcanos mayores y 56 arcanos menores—.
La descripción del episodio resume la filosofía que subyace a la práctica: «Las cartas no dictan el destino como una ley imperial, son las propias decisiones las que marcan el camino».
Las reacciones de los matanceros entrevistados en la calle van del escepticismo a la curiosidad. Una ciudadana confiesa que la lectura de cartas la pone a reto consigo misma: «Y eso me divierte cantidad». Otro cubano asegura que «esta vida tiene muchos misterios y uno realmente no sabe cuál es la verdadera realidad».
La cartomancia no es una práctica marginal en Cuba: desde 2013, la Resolución 42 la reconoció como actividad de trabajo por cuenta propia, con una cuota mínima de 150 pesos mensuales, en aquel momento.
Las cartománticas más conocidas en La Habana trabajaban principalmente en zonas de alto tránsito turístico, pero existen otras que tienen sus consultas en sus propias casas, y a veces es necesario reservar cita, porque suelen formarse largas colas.
Esta práctica no es exclusiva de las mujeres. Hay hombres con grandes habilidades en la lectura de las cartas. Es común que las cartománticas cubanas tengan hecho santo o sean espiritistas. Algunas practican religiones afrocubanas o profesan la religión católica.
En momentos de crisis y desesperación, más personas acuden a las consultas esotéricas buscando una esperanza, una solución divina a sus problemas. La cartomancia es un símbolo de esa fusión entre espiritualidad popular y vida cotidiana.
En Cuba, destacan figuras como «Juana la cubana», conocida por ser la santera de la Plaza de la Catedral, o Marta Estévez, la cartomántica que inspiró el famoso filme Las profecías de Amanda, dirigido por Pastor Vega y protagonizado por Daisy Granados.
«Matanzas por Contar» ha explorado a lo largo de su primera temporada temas de historia local y mística —desde la momia de Matanzas hasta los misterios de la Botica Francesa—, pero el episodio sobre cartomancia es el que cierra el ciclo, lo que le otorga un lugar destacado dentro de la producción del medio estatal.
Preguntas frecuentes sobre la cartomancia en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué es la cartomancia y cómo se practica en Cuba?
La cartomancia es una práctica esotérica que utiliza cartas para adivinar el futuro o interpretar situaciones actuales. En Cuba, se utiliza principalmente la baraja española, aunque también se usan la baraja francesa y el Tarot de Marsella. La cartomancia puede tener un enfoque popular para consultas sobre amor, salud y trabajo, o un enfoque religioso integrado a prácticas como la santería.
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¿Cuál es la percepción sobre la cartomancia en la sociedad cubana?
La percepción sobre la cartomancia en Cuba es diversa. Algunos la ven como una tradición espiritual legítima y culturalmente arraigada, mientras otros la consideran con escepticismo o precaución. Las opiniones varían desde quienes la consideran entretenida hasta quienes resaltan la necesidad de tener cuidado en su práctica.
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¿Cómo ha sido tratada históricamente la cartomancia por los medios oficiales cubanos?
Históricamente, la prensa estatal cubana ha tratado la cartomancia con distancia o la ha ignorado. Sin embargo, el reciente reportaje del Periódico Girón sobre la cartomancia en Matanzas marca un cambio al presentarla de manera positiva y como parte de la cultura espiritual del país, sin el sesgo ideológico habitual.
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¿Qué impacto tiene la cartomancia en la economía cubana?
Desde 2013, la cartomancia está reconocida como una actividad de trabajo por cuenta propia en Cuba, con una cuota mínima establecida. Esta práctica se ha convertido en una fuente de ingresos para muchos cubanos, especialmente en zonas de alto tránsito turístico. En tiempos de crisis, la demanda de consultas esotéricas tiende a aumentar.
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