
Una iglesia de Santiago de Cuba dedicó una misa a los cubanos que han emigrado y a las familias separadas por el éxodo, con un llamado a mantener los vínculos con quienes tuvieron que abandonar la isla y hoy viven dispersos por numerosos países.
La Parroquia Santo Tomás Apóstol publicó este sábado un fragmento de la homilía pronunciada por su párroco, el padre José Manuel Hernández del Toro, durante una «Santa Misa por los cubanos que han emigrado».
«Hoy estamos recordando a nuestros familiares que han dejado este país», expresó el sacerdote, quien pidió tener presentes a quienes viven lejos de Cuba.
«En cualquier parte del mundo hay un cubano, en lo recóndito de Rusia, en Asia hay cubanos, y ellos son nuestros hermanos», afirmó Hernández.
El párroco insistió en mantener el sentido de pertenencia y los lazos entre quienes permanecen en la isla y aquellos que han emigrado: «Aprendamos a tener sentido de la hermandad porque ellos nacieron también como nosotros un día en esta tierra que tuvieron que dejar», señaló.
La referencia a quienes «tuvieron que dejar» Cuba adquiere especial relevancia en medio del éxodo que ha reducido drásticamente la población del país durante los últimos años y ha separado a numerosas familias.
La publicación de la parroquia provocó numerosas reacciones de cubanos residentes fuera del país. En los comentarios, varios agradecieron que se recordara a la diáspora y hablaron del dolor provocado por la separación familiar.
Una persona aseguró haber tenido que partir «con el corazón partido», mientras otra agradeció que se recordara a quienes «involuntariamente hemos tenido que abandonar nuestra tierra».
Otros expresaron su deseo de que las familias cubanas puedan volver a reunirse y señalaron que, desde el extranjero, también mantienen presentes a sus familiares y amigos que permanecen en la isla.
Las reacciones reflejan una realidad que trasciende las cifras demográficas: la emigración de los últimos años ha extendido comunidades cubanas por numerosos países y convertido la separación familiar en una experiencia cotidiana para una parte importante de la población dentro y fuera de Cuba.
No obstante, la preocupación por la emigración ya había llegado recientemente a los púlpitos de Santiago de Cuba. En julio, el arzobispo Dionisio García Ibáñez lamentó la salida masiva de jóvenes y vinculó el fenómeno con el deterioro productivo del país, preguntándose desde el Santuario del Cobre: «¿Quién cultiva nuestros campos?».
Además, la misa de Santo Tomás Apóstol se celebró además en vísperas del comienzo de la novena dedicada a la Virgen de la Caridad del Cobre, donde los devotos orarán por sus seres queridos, incluidos aquellos que están fuera del país.
Este domingo 30 de agosto comenzaron los nueve días de preparación para la celebración del próximo 8 de septiembre, con actividades previstas en iglesias y comunidades cubanas y una programación especial en el Santuario Nacional de El Cobre.
La misa realizada en la iglesia santiaguera tiene un contexto demoledor.
Los datos oficiales más recientes sitúan la población efectiva de Cuba en 9,434,593 habitantes al cierre de 2025, frente a 9,748,007 un año antes. Eso supone una pérdida de 313,414 habitantes en solo doce meses.
La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) define esta cifra como «población efectiva», una metodología que toma en consideración, entre otros factores, el tiempo de permanencia dentro del territorio nacional.
La emigración volvió a ser el factor de mayor peso en esa contracción. La ONEI informó un saldo migratorio negativo de 245,264 personas durante 2025, junto con apenas 68,064 nacimientos y 136,214 defunciones.
La emigración cubana ha experimentado un giro hacia países de América Latina, principalmente Brasil, México y Uruguay.
Un informe de la Organización Internacional para las Migraciones publicado en marzo de 2026 señaló que la migración cubana regular neta hacia Brasil casi se duplicaron entre 2024 y 2025, mientras las solicitudes de asilo de cubanos en ese país pasaron de 22,288 en 2024 a 41,919 en 2025.
Preguntas frecuentes sobre la emigración cubana y su impacto
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la magnitud del éxodo cubano en los últimos años?
El saldo migratorio negativo en 2025 fue de 245,264 personas, según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), lo que refleja un éxodo significativo que continúa vaciando la isla. Desde 2021, más de un millón de cubanos han abandonado el país, lo que ha reducido la población de manera drástica.
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¿Cómo ha afectado la emigración a la demografía de Cuba?
La emigración, junto con la baja natalidad, ha llevado a una pérdida de 313,414 habitantes en 2025, situando a la población actual en 9,434,593 personas. Este fenómeno ha impactado especialmente a los jóvenes, que representan el 50% de los emigrantes, debilitando aún más la estructura productiva y reproductiva del país.
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¿Qué desafíos enfrentan las familias cubanas debido al éxodo?
La separación familiar es una experiencia cotidiana para muchas familias cubanas, tanto dentro como fuera del país. La emigración masiva ha dispersado a las familias por todo el mundo, dificultando el mantenimiento de vínculos cercanos y afectando emocionalmente a quienes permanecen en la isla.
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¿Cómo está respondiendo el gobierno cubano al problema de la emigración?
El gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, ha minimizado el fenómeno al considerarlo un «problema mundial», sin asumir responsabilidad directa. Sin embargo, las cifras oficiales y las críticas de la población evidencian la gravedad del éxodo y su impacto en la sociedad cubana.
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