
Aylin González Rodríguez, madre de tres niños con enfermedades crónicas en Santa Clara, denunció que los colchones entregados a sus hijos estaban rellenos con un material que describió como «nailon de íntima», en lugar de un relleno convencional para este tipo de productos.
«Le dieron colchones rellenos con nailon de íntima a niños enfermos, es que se pasan, se pasan de verdad. Díganme cómo quieren que yo le llame a esto. A ver, échenle ahora también la culpa al bloqueo», denunció la mujer en Facebook.
La publicación forma parte de una serie de llamados de auxilio que la madre ha realizado durante las últimas semanas ante las difíciles condiciones en que asegura cuidar a sus tres hijos menores.
Dos de ellos —un niño de diez años y una niña de nueve— padecen PANDAS, un trastorno neuropsiquiátrico pediátrico asociado a infecciones por estreptococo que, según explica la madre, les provoca tics, conductas obsesivo-compulsivas, crisis de pánico, agresividad y autoagresiones, entre otras manifestaciones.
Su hija menor, por su parte, presenta problemas gastrointestinales, intolerancia a la lactosa y al gluten y asma, además de sufrir episodios de diarrea, vómitos y deshidratación.
Las enfermedades de los menores hacen especialmente difíciles los prolongados apagones que afectan a la familia. En Facebook, González explica que necesita electricidad para utilizar el nebulizador, conservar medicamentos y alimentos y preparar las comidas de sus hijos. También asegura que el descanso resulta fundamental para controlar los síntomas de los dos menores con PANDAS.
A los cortes eléctricos se suma la escasez de agua. Según su testimonio, el suministro llega apenas dos veces al mes a su barrio y en ocasiones coincide con apagones, lo que dificulta llenar los tanques de la vivienda.
La precariedad quedó especialmente expuesta el pasado 24 de agosto, cuando González asegura que tuvo que correr durante dos cuadras con una de sus hijas en brazos para llegar al hospital infantil porque no tenía dinero para pagar un transporte.
La niña presentaba diarrea, vómitos, fiebre, cefalea y lesiones en la piel. Tras recibir inicialmente el alta, tuvo que regresar al centro médico horas después y permaneció allí durante más de cuatro horas. Madre e hija volvieron después caminando a casa, según su relato.
«Mientras a riesgo de una hemorragia yo cargaba a mi niña desplomada para llevarla al hospital por no tener cómo costear transporte, ellos se movían en carros a sus reuniones», cuestionó la mujer en referencia a funcionarios locales.
González afirma haber acudido al gobierno municipal, el gobierno provincial, el Partido Comunista y los servicios de Asistencia Social en Santa Clara en busca de una solución.
Según su testimonio, funcionarios han llegado a reconocer la situación de su familia como «el caso más crítico del territorio», pero la respuesta que recibe es que debe esperar por la llegada de un kit fotovoltaico que permita garantizar electricidad en la vivienda.
La madre enfrenta además sus propios problemas de salud. González asegura ser paciente oncológica, diabética insulinodependiente y epiléptica, y haber pasado hace pocos meses por una intervención quirúrgica.
También denuncia que ha sido vigilada por la Seguridad del Estado y estigmatizada por sus reclamos, mientras intenta obtener ingresos mediante la venta de dulces.
«Yo tengo cáncer, diabetes y soy epiléptica, pero no por eso me voy a callar. Ellos necesitan ayuda urgente, no irse apagando mientras yo me apago también tratando de devolverles la chispa inocente de su niñez y la esperanza de un mañana», escribió.
La denuncia sobre los colchones recuerda otros episodios relacionados con la mala calidad de estos productos en Cuba. En agosto de 2025, una madre descubrió que un colchón enviado a reparar había sido rellenado con hierba seca, mientras que en 2024 una damnificada por el huracán Oscar en Baracoa denunció las pésimas condiciones de uno de los colchones comercializados por el Estado.
El reclamo de González, sin embargo, va más allá de las condiciones de los colchones: pide una solución que permita garantizar agua, electricidad y cuidados básicos para sus tres hijos enfermos.
Preguntas frecuentes sobre la situación crítica de las familias en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué problemas enfrenta la madre cubana Aylin González Rodríguez con los colchones entregados a sus hijos?
Aylin González Rodríguez denunció que los colchones entregados a sus hijos estaban rellenos con «nailon de íntima», lo cual es un material inadecuado para este tipo de productos, especialmente considerando que sus hijos tienen enfermedades crónicas.
Publicidad
¿Cuáles son los problemas de salud que afectan a los hijos de Aylin González Rodríguez?
Dos de los hijos de Aylin, un niño de 10 años y una niña de nueve, padecen PANDAS, un trastorno neuropsiquiátrico que causa tics, conductas obsesivo-compulsivas y crisis de pánico. Su hija menor presenta problemas gastrointestinales, intolerancia a la lactosa y al gluten, y asma.
Publicidad
¿Cómo afectan los apagones a las familias cubanas con niños enfermos?
Los apagones prolongados impiden el uso de dispositivos médicos esenciales como nebulizadores y dificultan la conservación de medicamentos y alimentos. Además, afectan el descanso necesario para controlar los síntomas de enfermedades como PANDAS.
Publicidad
¿Qué soluciones busca Aylin González Rodríguez para mejorar las condiciones de vida de su familia?
Aylin busca garantizar el acceso a agua, electricidad y cuidados básicos para sus hijos enfermos. Ha solicitado un kit fotovoltaico para asegurar la electricidad en su hogar, vital para sus necesidades médicas.
Publicidad
¿Qué acciones han tomado otras madres cubanas en situaciones similares a la de Aylin González Rodríguez?
Otras madres cubanas han denunciado públicamente la falta de medicamentos, alimentos y recursos como paneles solares, necesarios para cuidar de sus hijos enfermos. Se han unido en redes sociales para solicitar ayuda y visibilizar sus problemas, buscando apoyo de la comunidad internacional y organismos de derechos humanos.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: