
Familias de una zona del municipio de Pedro Betancourt, en la provincia de Matanzas, acumulan 26 días sin electricidad, según una denuncia de la organización Alianza Democrática X La Libertad.
Residentes en la zona comprendida entre La Línea y La Campana aseguran que la causa de que lleven casi un mes sin corriente eléctrica es el robo del aceite dieléctrico de los transformadores.
El aceite dieléctrico cumple funciones de refrigeración y aislamiento en los transformadores; cuando es extraído, el equipo puede sobrecalentarse, sufrir cortocircuitos y quedar inutilizado de forma permanente, lo que prolonga los apagones durante semanas o meses.
Alianza Democrática X La Libertad advirtió en su publicación en Facebook: «26 días sin electricidad no son una simple avería. Son 26 días de abandono, de familias afectadas y de autoridades que deben responder», y cuestionó la ausencia total de respuesta por parte de las autoridades locales y de la provincia.
La situación en Pedro Betancourt no es un caso aislado en la provincia. En la localidad de Agramonte, el aceite del transformador de la turbina del pueblo fue robado dos veces en menos de dos semanas, según la misma fuente.
«¿Qué está pasando? ¿Quién está detrás de estos robos y quién está protegiendo una instalación tan importante?», preguntó la organización, que también cuestionó la actuación policial: «Si pueden movilizar recursos para vigilar, perseguir y reprimir a quienes protestan o denuncian lo que sucede, ¿por qué no existe la misma eficacia para proteger los bienes públicos?».
Matanzas es la provincia más golpeada por este fenómeno a escala nacional. Según datos de la emisora Radio 26, la provincia concentra el 60 % de los robos de aceite dieléctrico del país, con más de 90 transformadores afectados.
Las autoridades provinciales identificaron a Pedro Betancourt entre los municipios con mayor incidencia desde mayo de 2026, junto a Jovellanos, Los Arabos, Calimete, Martí, Perico, Colón y Jagüey Grande.
El aceite sustraído se revende en el mercado negro como sustituto de diésel para tractores y maquinaria agrícola, a precios de entre 500 y 2,500 pesos cubanos por litro, según fuentes estatales, en un contexto de severa escasez de combustibles en la isla.
El pasado 5 de septiembre, las autoridades cubanas admitieron más de 460 investigaciones penales abiertas por delitos contra el Sistema Eléctrico Nacional, de las cuales más de 300 corresponden específicamente a robos de aceite dieléctrico en 97 municipios.
El régimen respondió al fenómeno con un endurecimiento penal extremo. Desde el Dictamen 475/2025 del Tribunal Supremo Popular, el robo de aceite dieléctrico se tipifica como sabotaje, con penas que van de siete a 30 años de prisión y, en casos agravados, hasta cadena perpetua o pena de muerte. En agosto, un hombre fue condenado a 12 años de prisión por robar 120 litros del líquido.
A pesar de las detenciones y condenas, los robos continúan. Algunas comunidades cubanas han permanecido hasta 105 días sin electricidad por daños en transformadores que el gobierno no tiene capacidad de reponer, lo que evidencia tanto la crítica situación que enfrenta la población como la incapacidad del régimen para proteger la infraestructura eléctrica básica.
«Esta situación refleja el abandono que vive el cubano. Un gobierno que exige, controla y vigila cada aspecto de la vida de sus ciudadanos, pero que cuando llega el momento de garantizar servicios básicos y responder ante una crisis, no aparece», concluyó la denuncia de Alianza Democrática X La Libertad.
Preguntas frecuentes sobre el robo de aceite dieléctrico en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué están robando el aceite dieléctrico de los transformadores en Cuba?
El aceite dieléctrico se roba principalmente para ser vendido en el mercado negro como sustituto de combustible, debido a la severa escasez de combustibles en la isla. El robo de este aceite afecta gravemente la infraestructura eléctrica, ya que el aceite es esencial para el enfriamiento y aislamiento de los transformadores, provocando apagones prolongados.
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¿Cuáles son las consecuencias de estos robos para la población cubana?
Las consecuencias son devastadoras, ya que las comunidades pueden permanecer sin electricidad durante semanas o incluso meses. Esto afecta no solo a los hogares, sino también a servicios esenciales como hospitales, centros de salud y sistemas de bombeo de agua, agravando la ya crítica situación energética en Cuba.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano para detener el robo de aceite dieléctrico?
El régimen cubano ha endurecido las penas para quienes cometen estos robos, tipificándolos como sabotaje, lo que conlleva sanciones de siete a 30 años de prisión, cadena perpetua o incluso la pena de muerte en casos agravados. Sin embargo, a pesar de las detenciones y condenas, los robos continúan, reflejando la incapacidad del régimen para proteger la infraestructura eléctrica básica.
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¿Cuáles son las provincias más afectadas por el robo de aceite dieléctrico?
Matanzas es la provincia más golpeada por este fenómeno, concentrando el 60% de los robos de aceite dieléctrico del país. También se reportan altos índices de robos en Ciego de Ávila, Mayabeque, Santiago de Cuba y Artemisa, lo que indica que el problema es de alcance nacional.
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