
El Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos emitió un fallo que autoriza a los agentes federales a revisar manualmente el teléfono celular de cualquier viajero que ingrese al país —por aeropuerto, frontera terrestre o puerto marítimo— sin necesidad de orden judicial, causa probable ni sospecha razonable individualizada.
La decisión, recaída en el caso United States v. Alisigwe, establece que una inspección manual de un celular constituye un «registro fronterizo de rutina» amparado por la excepción de frontera de la Cuarta Enmienda, equiparando el dispositivo al equipaje ordinario de un viajero.
¿Qué dice el fallo?
El juez Steven Menashi, autor de la opinión mayoritaria, fue categórico: «No se requiere sospecha antes de que el gobierno registre el celular de un viajero en la frontera».
El tribunal fundamentó su posición en la doctrina constitucional que reconoce desde el siglo XVIII el derecho soberano del Estado a controlar quién y qué entra al país, una facultad calificada de «razonable» sin necesidad de orden judicial ni causa probable.
Menashi rechazó extender al contexto fronterizo el precedente Riley v. California (2014), en el que la Corte Suprema exigió orden judicial para revisar un celular durante un arresto policial ordinario, argumentando que la excepción de frontera responde a una justificación distinta: el interés soberano del Estado.
El fallo también rechazó que la Primera Enmienda imponga por sí sola un requisito adicional de orden judicial, descartando los argumentos del Knight First Amendment Institute de la Universidad de Columbia y el Reporters Committee for Freedom of the Press, que actuaron como amici curiae y advirtieron que la decisión «deja la información más sensible de los estadounidenses expuesta a búsquedas en la frontera sin ninguna sospecha en absoluto».
La opinión separada y el debate sobre privacidad
La jueza Eunice C. Lee coincidió con la condena, pero presentó una opinión separada, cuestionando que un celular reciba el mismo trato que una maleta.
Lee advirtió que «una revisión sin sospecha podría permitir consultar desde registros médicos y datos financieros hasta mensajes personales y búsquedas en internet», señalando que los teléfonos actuales pueden almacenar cientos de gigabytes con fotografías, comunicaciones e historial de navegación que permiten reconstruir aspectos significativos de la vida de una persona.
¿Dónde aplica y qué cubre?
El fallo tiene efecto directo en la jurisdicción del Segundo Circuito, es decir, Nueva York, Connecticut y Vermont, incluyendo aeropuertos como JFK y LaGuardia.
La decisión cubre exclusivamente la búsqueda básica o manual: un agente puede desplazarse por el contenido del dispositivo —fotos, mensajes, contactos, archivos almacenados localmente— sin conectarlo a equipos externos.
La política de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) distingue esta modalidad de la búsqueda forense avanzada, que sí requiere sospecha razonable y aprobación supervisora.
Los agentes además deben desactivar las conexiones de red antes de comenzar, de modo que solo queda expuesto el contenido descargado localmente, no el almacenado en la nube.
El caso que originó el fallo
La resolución surgió del proceso penal contra Chinwendu Alisigwe, residente permanente legal que entre 2017 y 2020 abrió 36 cuentas bancarias usando documentos falsos a nombre de personas reales, movilizando millones de dólares hacia China y el Reino Unido.
En febrero de 2019, agentes de HSI y CBP lo detuvieron en JFK, le exigieron desbloquear su teléfono y fotografiaron imágenes con nombres, fechas de nacimiento y números de Seguro Social de las víctimas.
En 2021, durante una segunda inspección, los agentes fotografiaron un mensaje de WhatsApp en el que Alisigwe coordinaba con un cómplice la recepción de datos de identidades robadas.
Fue condenado a cinco años de prisión, con un incremento de 18 puntos en la sentencia por una pérdida intencionada de al menos 3,500,000 dólares y dos puntos adicionales por obstrucción de la justicia.
Implicaciones para los viajeros
El fallo no crea una regla nacional automática, pero según reportó La Opinión, ningún circuito federal ha exigido hasta ahora orden judicial para búsquedas manuales de celulares en frontera.
Los visitantes extranjeros son quienes tienen menos margen para oponerse: negarse puede derivar en consecuencias migratorias o mayor escrutinio.
Un ciudadano estadounidense, en cambio, puede negarse a entregar la clave de su teléfono y las autoridades igualmente deben permitirle la entrada.
En el año fiscal 2025, CBP realizó 55,318 búsquedas de dispositivos electrónicos, un aumento del 17,6% respecto al año anterior, lo que ilustra una tendencia al alza sostenida que este fallo podría acelerar.
Este fallo afecta a cualquier persona que cruce la frontera estadounidense. Sigue de cerca todas las novedades sobre políticas migratorias, derechos de viajeros y cambios en la frontera en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
Preguntas frecuentes sobre la revisión de dispositivos electrónicos en la frontera de EE.UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Qué permite el fallo del Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito sobre los teléfonos de los viajeros?
El fallo permite a los agentes federales revisar manualmente los teléfonos celulares de cualquier viajero que ingrese a EE.UU. sin necesidad de orden judicial, causa probable ni sospecha razonable. La decisión considera estas revisiones como registros fronterizos de rutina, amparados por la excepción de frontera de la Cuarta Enmienda.
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¿Qué alcance tiene la decisión judicial y qué tipo de búsqueda permite?
La decisión aplica en la jurisdicción del Segundo Circuito, cubriendo Nueva York, Connecticut y Vermont, e incluye aeropuertos como JFK y LaGuardia. Permite únicamente búsquedas básicas o manuales, donde un agente puede revisar el contenido local del dispositivo sin conectarlo a equipos externos.
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¿Cuáles son las implicaciones para los ciudadanos estadounidenses y visitantes extranjeros?
Un ciudadano estadounidense puede negarse a entregar la clave de su teléfono, y las autoridades deben permitirle la entrada. Sin embargo, los visitantes extranjeros tienen menos margen para oponerse, ya que negarse a la revisión puede llevar a consecuencias migratorias o mayor escrutinio.
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¿Qué críticas se han planteado contra esta decisión judicial?
La crítica principal es que la decisión expone la información más sensible de los estadounidenses a búsquedas sin ninguna sospecha en absoluto. Organizaciones como el Knight First Amendment Institute y el Reporters Committee for Freedom of the Press han advertido sobre los riesgos para la privacidad, ya que los teléfonos actuales pueden almacenar datos personales significativos.
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