
La crisis económica y energética en Cuba está obligando al Zoológico Nacional, en La Habana, a racionar alimentos, depender cada vez más de donaciones privadas y limitar sus programas de reproducción para poder sostener a casi 1,000 animales, entre ellos especies vulnerables o en peligro de extinción.
La situación fue documentada por la agencia AFP durante una reciente visita al parque, donde trabajadores y veterinarios describieron las dificultades para conseguir carne, medicamentos, combustible y agua en medio de la prolongada crisis que atraviesa la isla.
Uno de los efectos más delicados de la escasez afecta a los programas de reproducción de especies, una de las funciones esenciales de los zoológicos, que han tenido que reducirse porque cada nuevo nacimiento implica mayores necesidades de comida, medicamentos y personal.
El zoológico alberga el único grupo reproductor de rinocerontes negros fuera de África, una importante población de rinocerontes blancos, la mayor manada de cebras de Grant de América y varios hipopótamos que se reproducen regularmente.
«No podemos seguir aumentando el número de animales», explicó Yoel Machado, responsable de bienestar animal, quien señaló que la prioridad es garantizar que la población existente reciba los mejores cuidados posibles.
Pese a esas limitaciones, en los últimos meses han nacido en el parque tigres, hienas, chacales y una dromedaria negra llamada Esperanza, el primer ejemplar de ese tipo nacido en Cuba en tres décadas.
La alimentación es otro de los grandes desafíos, especialmente en el caso de los grandes felinos.
Ángel Cordero, veterinario encargado de estos animales, explicó que ha tenido que racionar la comida para evitar que se agote.
«No sirve de nada darles mucho si solo dura tres días», señaló Cordero a AFP.
Un gran felino adulto necesita alrededor de siete kilogramos de carne al día, pero conseguir esas cantidades se ha vuelto cada vez más difícil.
Incluso cuando el alimento está disponible, los apagones recurrentes, que pueden prolongarse hasta 30 horas, complican su conservación.
Durante la visita de AFP, la agencia no observó animales que parecieran desnutridos o enfermos.
Sin embargo, Cordero reconoció que dos cachorros de tigre de Bengala, uno de ellos blanco, «podrían estar en mejores condiciones».
El parque, ubicado a unos 20 kilómetros del centro de La Habana y extendido sobre unas 345 hectáreas, alberga poblaciones de rinocerontes negros y blancos, hipopótamos, jaguares, cebras y otras especies de alto valor para la conservación.
La escasez también ha obligado al zoológico a depender de ayuda privada.
Cada lunes, Ana Fernández, una cubanoamericana nacida en Tennessee y residente en Cuba desde hace nueve años, dona carne para los animales.
«Los animales no deberían tener que sufrir», afirmó la mujer, aunque reconoció que «algunos días no alcanza para todos».
Las dificultades van mucho más allá de la comida.
Según AFP, el zoológico llegó recientemente a permanecer 23 días sin electricidad, lo que también dejó a la instalación sin agua corriente.
El director del parque, Juan Carlos Corella, aseguró que los trabajadores buscaron alternativas, entre ellas el traslado de agua mediante camiones y la búsqueda prácticamente diaria de alimentos, aunque admitió que mantener funcionando la instalación se ha vuelto «muy difícil».
La falta de combustible afecta igualmente al personal. Machado explicó que muchos trabajadores llegan al zoológico en bicicleta, patinete o motocicleta eléctrica para garantizar diariamente agua y comida a los animales.
A esa situación se suma la pérdida de personal especializado. Más de un tercio de los veterinarios han abandonado el zoológico en busca de empleos mejor remunerados, principalmente en el sector privado.
Algunos han terminado trabajando en cafeterías y otros en clínicas veterinarias particulares.
La situación contrasta con lo comunicado por la propia institución apenas unos días antes.
El 10 de septiembre, el Zoológico Nacional anunció su cierre por tiempo indefinido debido a la falta de electricidad y agua, una medida que generó preocupación por el bienestar de los animales.
Tres días después, la institución anunció su reapertura y aseguró que sus animales se encontraban «en perfectas condiciones» y bajo el cuidado permanente de sus trabajadores.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis en el Zoológico Nacional de Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el Zoológico Nacional de Cuba necesita racionar la comida de los animales?
El Zoológico Nacional de Cuba está racionando la comida debido a la crisis económica y energética que atraviesa el país, lo que dificulta la obtención de carne y otros suministros esenciales para alimentar a los animales. Esta situación es parte de un problema más amplio que afecta a diversas instituciones en Cuba.
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¿Cómo afecta la falta de electricidad al funcionamiento del zoológico?
La falta de electricidad ha afectado al zoológico al impedir el suministro de agua corriente y complicar la conservación de alimentos perecederos. Además, ha llevado al cierre temporal del zoológico, afectando tanto a los animales como a los visitantes.
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¿Qué medidas ha tomado el zoológico para enfrentar la crisis?
El zoológico ha dependido cada vez más de donaciones privadas y ha buscado alternativas como el traslado de agua mediante camiones y la búsqueda diaria de alimentos. Además, ha reducido sus programas reproductivos para concentrarse en el cuidado de los animales ya existentes.
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¿Cuáles son las especies más afectadas por la crisis en el zoológico?
Los grandes felinos, como los tigres de Bengala, son de las especies más afectadas debido a la dificultad para obtener la cantidad necesaria de carne diaria. También se han observado problemas en la reproducción de especies vulnerables como los rinocerontes negros.
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