
Evaluaciones clasificadas de inteligencia estadounidense determinaron que el Kremlin autorizó una nueva operación encubierta de influencia digital para socavar la confianza pública en las elecciones de medio término de noviembre de 2026, según revelaciones recientes del New York Times con declaraciones de funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato.
La campaña emplea videos generados con inteligencia artificial que suplantan la imagen de celebridades de Hollywood y se disfrazan de contenido de grandes medios como CNN, la BBC y el propio New York Times, con el objetivo de atacar a candidatos demócratas en estados clave donde se disputan escaños del Senado.
Graphika, empresa especializada en análisis de amenazas digitales, atribuyó la operación a una red vinculada al Kremlin conocida como Operación Overload o Matryoshka, que habitualmente suplanta a medios reales para difundir contenido fabricado.
En dos oleadas separadas durante la semana del 14 de septiembre, esa red publicó videos en X y BlueSky contra candidatos demócratas en contiendas reñidas, entre ellos Jon Ossoff (Georgia), Sherrod Brown (Ohio), Roy Cooper (Carolina del Norte), Troy Jackson (Maine), Chris Pappas (New Hampshire), Mary Peltola (Alaska), Abdul El-Sayed (Michigan), James Talarico (Texas) y Joshua Turek (Iowa).
Uno de los videos suplantaba al New York Times usando la imagen de la actriz Jamie Lee Curtis con subtítulos que la presentaban criticando las políticas demócratas sobre derechos de personas transgénero. La publicista de la actriz, Heidi Schaeffer, fue tajante: «No hay ni un ápice de verdad en eso». El video acumuló casi 200,000 visualizaciones en X en un solo día.
Los funcionarios de inteligencia señalaron que el objetivo principal de la campaña rusa es sembrar caos más que favorecer a un partido concreto, aunque todos los ejemplos documentados hasta ahora atacan exclusivamente a candidatos demócratas en estados disputados.
La campaña actual se describe como menos extensa que algunos esfuerzos anteriores del Kremlin, en parte porque Moscú está distraído por la guerra en Ucrania y considera las elecciones de medio término menos prioritarias que las presidenciales.
Aun así, desde 2016 Rusia ha ejecutado operaciones de influencia en cada ciclo electoral federal estadounidense, según evaluaciones desclasificadas previas.
Jean Le Roux, investigador senior de Graphika, advirtió que el contenido dirigido a EE.UU. apareció justo después de que concluyeran las elecciones en Alemania y Suecia, lo que sugiere un patrón de traslado geográfico. «Definitivamente esperamos que se intensifique», dijo. «No creo que vayan a detenerse. Estamos viendo el arranque inicial de la campaña enfocada en las elecciones estadounidenses».
El contexto resulta especialmente revelador: mientras Rusia despliega esta maquinaria de desinformación contra la democracia estadounidense, el partido de Vladimir Putin, Rusia Unida, acaba de proclamarse vencedor de sus propias elecciones legislativas celebradas entre el 18 y el 21 de septiembre, con el 57,8% de los votos y 355 de 450 escaños de la Duma Estatal, según la Comisión Electoral Central rusa.
Esos comicios fueron ampliamente denunciados como fraudulentos, según investigación del The Kyiv Independent: la OSCE no fue invitada a observar, el único partido antibelicista registrado, Yabloko, fue excluido de la contienda, y se documentaron irregularidades que incluyen relleno de urnas, manipulación de actas y opacidad en el voto electrónico. La Unión Europea calificó el proceso de «farsa».
Rusia no es el único adversario de Washington con ojos puestos en las midterms. La inteligencia estadounidense también señala a Irán —en guerra con EE.UU. desde febrero de 2026— como posible actor de operaciones de influencia, aunque con menos actividad documentada.
En agosto, Meta identificó una pequeña red de cuentas de origen iraní en Facebook e Instagram con contenido generado con inteligencia artificial y mensajes «anti-republicanos». China, por su parte, podría actuar contra congresistas que Pekín considera adversarios, aunque los analistas estiman que probablemente se abstendrá por temor a represalias.
El vínculo entre Rusia y Cuba en este ecosistema de desinformación tampoco es nuevo: Rusia ha entrenado a más de 1,000 influencers latinoamericanos, incluidos cubanos, a través del programa RT CompaRTe, y RT se transmite en la televisión estatal cubana desde 2020.
Las elecciones de medio término se celebrarán el 3 de noviembre de 2026, con 35 escaños del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes en juego. Le Roux no dejó lugar a dudas sobre lo que viene: «No creo que vayan a detenerse».
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