El secretario de Estado Marco Rubio arrancó risas este miércoles en una rueda de prensa celebrada en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, cuando un periodista le formuló otra pregunta sobre Cuba.
«¿Cómo es que siempre me tocan las preguntas sobre Cuba?», dijo Rubio antes de disculparse con humor y pasar a responder con seriedad. El momento quedó recogido en un video publicado por el Departamento de Estado en X.
La broma tiene un contexto evidente: Rubio, hijo de exiliados cubanos que abandonaron la isla en 1956, lleva Cuba en la agenda desde que asumió como secretario de Estado en enero de 2026, y cada aparición pública ante la prensa termina con alguna pregunta sobre la isla.
La víspera, el propio presidente Trump había generado carcajadas en la AGNU al decir que «dejaría a Marco en medio de Cuba» en un portaaviones para que «lo resolviera todo».
Tras el momento cómico, Rubio ofreció una respuesta extensa sobre inversiones en Cuba. Explicó que la política estadounidense hacia la isla está codificada en la Ley Helms-Burton, aprobada por el Congreso, que impone condiciones estrictas para cualquier interacción comercial entre empresas estadounidenses y Cuba.
Pero el secretario de Estado fue más allá de las restricciones legales propias de EE.UU. Señaló que el obstáculo real para cualquier inversor extranjero —independientemente de su nacionalidad— es la falta de certeza jurídica del régimen cubano.
«¿Por qué invertiría diez millones de dólares en Cuba si dos años después deciden cambiar las reglas, quitármelo y quedarse con el dinero sin pagarme nunca? Y eso ha pasado una y otra vez en Cuba», afirmó, usando como ejemplo hipotético a un empresario español.
Rubio también se refirió a las reformas que el régimen ha anunciado recientemente y descartó que tengan credibilidad: «Todos dicen que estas cosas están solo en papel. Primero tienes que implementarlas y luego tienes que mantenerlas».
Su diagnóstico fue contundente: «No existe legitimidad ni credibilidad de que este régimen vaya a cumplir alguna vez estas condiciones, porque nunca lo ha hecho antes».
El secretario de Estado reconoció que hay empresas e individuos interesados en participar en el futuro económico de Cuba, pero subrayó que actualmente eso no es viable, tanto por las restricciones de Helms-Burton como por la incertidumbre que genera el modelo de gobierno de la isla.
Rubio también destacó el potencial de la diáspora cubana: «Una de las grandes oportunidades que tiene Cuba es su enorme comunidad de cubanoamericanos y cubanos en otras partes del mundo que podrían contribuir enormemente al futuro de la isla».
El video cerró con la frase que el Departamento de Estado eligió como titular: «Nadie va a invertir en Cuba bajo su actual modelo de gobierno. Simplemente no lo van a hacer».
Las declaraciones de este miércoles se producen en una semana de máxima exposición mediática sobre Cuba. El martes, Trump calificó a Cuba de «Estado absolutamente fallido» ante líderes mundiales en la AGNU y aseguró que «caerá», lo que provocó que la delegación del régimen cubano abandonara la sala.
En semanas previas, Rubio había anunciado nuevas sanciones contra el sector del níquel cubano y declaró que EE.UU. ha impuesto «las sanciones más fuertes en la historia» de la relación bilateral con la isla.
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